El periodismo vive momentos muy complicados en Venezuela.

No solo se trata del empecinamiento del oficialismo por someterlo o exterminarlo en su esencia fundamental, sino porque también hay sectores de la oposición que detestan la libertad de expresión y hacen todo lo que está a su alcance para tratar de acorralar el periodismo crítico.

El verdadero y genuino periodismo no es de derecha, ni de izquierda, porque está al servicio de la sociedad que necesita no solo información veraz, sino también interpretación profunda y opinión responsable.

Frente a ese propósito, el periodismo en Venezuela vive tiempos de gran convulsión.

En primer lugar, el chavismo nunca ha ocultado su pretensión de construir la hegemonía comunicacional, con el fin de controlar a los medios y periodistas para que no contradigan la supuesta revolución que creó Chávez y que terminó siendo una máquina de empobrecimiento y corrupción.

Las pruebas están en la cantidad de periódicos que han desaparecido por falta de papel, las emisoras y televisoras cerradas o sometidas por Conatel y los medios digitales que son atacados o bloqueados.

Pero además en los periodistas que han sido detenidos y lanzados en una mugrienta mazmorra chavista o han tenido que emigrar forzosamente, por el simple hecho de relatar la barbarie que el chavismo ha significado para nuestro país.

El deterioro institucional, político y social de Venezuela es tan profundo, que ahora no solo el oficialismo persigue al periodismo independiente, sino que también un sector político opositor, emborrachado por el festín de dinero que ha manejado el interinato desde enero de 2019, ve al periodismo como un enemigo al que deben controlar.

De ahí las feroces campañas de descalificación en las redes sociales, a través de sus laboratorios de propaganda y hasta han llegado al extremo, de financiar ataques contra los servidores de los medios digitales intentando hackear y destruir a quienes han sido críticos contra sus desmanes.

A pesar de las intenciones de sus enemigos, el periodismo venezolano aún está en pie y goza de buena salud, porque los periodistas nos hemos adaptado a las circunstancias y evolucionado para seguir cumpliendo con nuestro deber.

No somos chavistas, ni opositores, pues sencillamente somos periodistas y ciudadanos.

A todos los colegas, Feliz Día del Periodista.

 

 

Darwin Chávez|@VerdadesRumores

 

 

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