La Constitución Nacional de la República de Venezuela (C.N.R.B.V) aunque no la apoyé con vehemencia, la respeto. No hay sociedad en el mundo occidental, después de la Revolución Francesa que, no acepte los principios filosóficos y políticos que nacieron con su radio de acción. Rousseau y Montesquieu, pudiéramos decir, inequívocamente, que son protagonistas de esos cambios. El primero, aunque nació antes de la Revolución Francesa, dejó un legado valioso para el desarrollo social de los pueblos, en su obra “Contrato Social”; que considera al Estado como una libre fusión de la voluntad individual y la voluntad general.

El segundo, apasionado propulsor de la Revolución Francesa y la Democracia. En su obra el “espíritu de las Leyes”, ataca a las tiranías, propone la SEPARACIÓN DE PODERES para evitar la arbitrariedad del despotismo. Una CN, es eso, un “pacto social” para regular la vida ciudadana, tanto desde el punto de vista Individual como Colectivo y que conjuntamente con la “separación de Poderes” limita los poderes constitutivos del Estado y organiza estructuralmente la relación entre el Estado y sus Ciudadanos.

El “comandante eternamente enterrado”, ese que ya no fluye en la mentalidad de los venezolanos, bautizó en el 2000 a la CNRBV recién aprobada por el soberano, con el nombre de la “bicha”. Son muchas las acepciones que la RAE ha definido tal término; uno de ellos, es la que define a la bicha como: Figura fantástica o con forma de mujer, de medio cuerpo para arriba y de animal en la parte inferior. Esa bicha la vendió su ”padre” como la mejor del mundo: Derechos Humanos garantizados en su plenitud; Referendo Revocatorio de mandato a todos los niveles de gobierno en la mitad de período, para impedir el ejercicio ilegítimo del mismo; Estado Social de Derecho fundamentado en la fortaleza de la democracia, justicia y libertades ciudadanas; entre muchas otras consideraciones. Es bueno señalar, que ese nombre la “bicha” también es producto de la influencia en su mentalidad de los babalaos, paleros, culebreros y de todo ese rito maligno que los asesinos cubanos le enseñaron.

Esta “bicha”, desde su propio nacimiento hasta sus 13 años, sufrió de un incesto macabro; fue violada sin ninguna consideración por su propio padre; éste la ultrajó hasta más no poder y la convirtió en una piltrafa; desechó sus virtudes con el propósito de perpetuarse en el poder. Ella enfatizaba, taxativamente, en la democracia, en las libertades ciudadanas, en los DDHH, en la descentralización política, económica y social que exitosamente se logró en la mal llamada IV República, en el pluralismo político, en el respeto a la propiedad privada; y, su padre la inviabilizó en la realidad. Estas relaciones incestuosas entre padre e hija, consignó en la sociedad una decadencia mortal en toda la estructura que la integra.

Cuando el “comandante eternamente enterrado”, dejó este mundo terrenal para irse, en un pasaje sin regreso, al infierno; sus hijos malolientes, inescrupulosos, delincuentes de alto calibre y también seguidores de los ritos satánicos enseñados por los cubanos; continuaron con su hermana (la bicha) la misma relación incestuosa del padre; siendo violada en los últimos trece años, de atrás pa´lante y de a´lante¨ pa´tras, con el objeto de seguir perpetuándose en el poder; hasta llegar a extremos insostenibles de irracionalidad y de enjundia.

 A la “bicha” sus hermanos la tienen maniatada de pies y manos, no le permiten ningún tipo de acción, está secuestrada por sus hermanos mayores: el Maduro y Diablodado. También sus primos, malignos todos ellos: TSJ, CNE, FAN, Poder Moral, entre otros, la violan, la ultrajan y la utilizan descaradamente, como si en verdad la quisieran, para robarse los dineros públicos. Pero lo más importante, es que aun, ante las vicisitudes, respira y tiene mucha vida; porque se ha dado cuenta que no está sola en sus penurias; existen otras fuerzas poderosas: políticas, económicas, sociales, éticas y religiosas, que no están dispuestas a dejarla sola.

La ”bicha” está madurando en la consciencia social: está generando angustia, pero a su vez esperanza; está generando tristeza, pero a su vez alegría; está generando interrogantes, pero a su vez verdad; está generando guerra, pero a su vez dilucida en la realidad la paz; la utilizan para la muerte, pero su norte inequívoco es la vida; está generando persecuciones políticas, violencia, torturas, pero su norte inocultable es la justicia y la pluralidad política; está generando policía política para combatir la disidencia, pero su norte es el Estado de Derecho. La “bicha” es para la sociedad una bombona de oxígeno que facilita el camino para soslayar, en tiempo y espacio, la perpetuidad dictatorial del régimen del Maduro, de sus hermanos y primos.

La resistencia ciudadana al dictador, está mayormente en la entereza que la “bicha” asigne a la misma; hay múltiples salidas institucionales en ella, que se pueden transformar, como lo hace una simple brisa en un huracán. Por más que el Maduro y su combo, clamen por “hermenéuticas leguleyéricas” que le permitan desconocer la voluntad popular; eso, no le va a servir mucho por su ya cuasi salida del poder; y, será la mismísima “bicha” QUE ESTÁ MUY VIVA Y COLEANDO la que os tragará.

 

 

@marjimgar|Profesor universitario|[email protected]

 

 

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