Luego de que el presidente interino, Juan Guaidó, propusiera una negociación en el marco del Acuerdo de Salvación Nacional, no hay informaciones públicas sobre algún tipo de contacto entre oficialismo y oposición para iniciar esas conversaciones, que contarían con la mediación de la comunidad internacional.

Aunque no hay anuncios oficiales sobre el tema, se supone que la diplomacia extranjera, sobre todo Noruega, con el aval de EEUU y la UE, estaría afinando los detalles para iniciar esas negociaciones las cuales, por cierto, no son nada nuevo, porque desde finales de 2020 se vienen dando encuentro e intercambio de propuestas en el marco de las negociaciones pendulares.

Sin embargo, más allá de cuándo comienzan realmente estos encuentros, la pregunta más importante es cuán viable es que chavismo y oposición se sienten en una misma mesa y logren construir un acuerdo, que conduzca hacia una salida política y electoral al largo conflicto venezolano. ¿De qué depende un resultado positivo?

En el País Económico, al régimen le salió de repente un grave problema para sus exportaciones de crudo a China, porque en ese país el 12 de junio entra en vigencia un nuevo impuesto de US$30 por barril a las importaciones de petróleo diluido, lo que afectaría las ventas venezolanas de crudo pesado y extrapesado a los operadores independientes de esa nación.

En el País Social, la pandemia por Covid-19 no da tregua a pesar de las cifras que todos los días anuncia el oficialismo, mientras el plan masivo de vacunación parece un objetivo bastante lejano, porque apenas Maduro informó de la aplicación de vacunas a mayores de 60 años. Incluso se habla de una posible nueva variante que está afectando sobre todo a personas jóvenes y sin enfermedades preexistentes.

PAÍS político

Oposición: el sorpresivo giro en la estrategia anunciado por Juan Guaidó mediante el Acuerdo de Salvación Nacional, aún no se materializa en informaciones oficiales sobre el inicio de la supuesta negociación. Lo único resaltante en esta materia, en el plano nacional, ha sido los señalamientos que se han dado entre los bandos en pugna. Mientras que a nivel internacional la Unión Europea fijó una posición favorable tanto para las conversaciones, como para la participación en las elecciones regionales y municipales del 21N. En cuanto a EEUU, el gobierno de Joe Biden ratificó su respaldo a Guaidó y las negociaciones, a pesar de los cuestionamientos de algunos republicanos como el senador, Marcos Rubio, quien se mostró contrario a abrir ese canal de diálogo con Maduro. En todo caso, la pregunta más importante es cuán viable sería esa negociación, tomando en cuenta los anteriores procesos de diálogo que solo fortalecieron al régimen y complicaron a la oposición. Esa negociación solo tendrá posibilidades de éxito, en la medida que la comunidad internacional, sobre todo EEUU y la UE, mantengan la presión. Pero todo va a depender de la postura e interés de los aliados confiables del chavismo, como Rusia y Cuba, para que el chavismo asuma con seriedad esta posibilidad de resolver la crisis. Si el éxito dependiera solo de la oposición seguramente no terminaría en nada, porque el sector adverso a Maduro está más disperso y débil que nunca. A pesar de sus falencias actuales, la oposición debe buscar recuperar protagonismo y aumentar la presión interna.

Oficialismo: todo indica que sectores importantes del oficialismo están inclinados hacia la negociación, ya que buscan participar en un acuerdo que resuelva la crisis venezolana, pero además los deje con opciones de seguir activos en política y poder disfrutar de una vida post revolución. El problema es que internamente no hay consenso, porque los radicales liderados por Diosdado Cabello insisten en dinamitar cualquier posibilidad de diálogo, buscando posicionarse ellos como la solución del tema Venezuela y la salida de Maduro del poder. Esas diferencias se evidencian, como lo hemos comentado en VyR, con el caso de corrupción que fue destapado en Lácteos Los Andes y que golpea directamente a Cabello. A ese episodio hay que sumar la muerte del líder guerrillero, Jesús Santrich, cuya ubicación fue entregada o intercambiada desde el oficialismo y que afecta a Maduro. En cuanto a la posible negociación es importante el papel que tendrían Rusia y Cuba, buscando presionar al chavismo para que acepte una solución a la crisis.

Comunidad internacional: públicamente solo se han fijado posturas de apoyo a la negociación, pero tras bastidores se supone que la diplomacia está trabajando aceleradamente para hacer realidad las negociaciones. En este proceso Noruega debe tener un rol fundamental, con el aval de EEUU y la UE, porque recordemos que esa nación ya venía desarrollando las llamadas “negociaciones pendulares” desde finales de 2020.

PAÍS económico

Crisis: a pesar de que se evidenciaba una recuperación en la producción y comercialización de petróleo en Venezuela, ahora el régimen se enfrenta a un nuevo problema para exportar petróleo (pesado y extrapesado) a China, ya que el 12 de junio entra en vigencia en ese país un nuevo impuesto de US$30 por barril a la importación de crudo diluido, lo que impactaría gravemente la rentabilidad del negocio tomando en cuenta que las complejas operaciones que permiten evadir las sanciones, son muy costosas por la cantidad de participantes y las comisiones que se deben pagar.

Reserva: los ahorros del país en las cuentas del Banco Central de Venezuela iniciaron la semana en US$6.291 millones.

Dólar: el mercado cambiario sigue en alza y la tasa del BCV comienza el período en Bs. 3.045.129,91, mientras el promedio en el mercado paralelo presenta una cotización de Bs. 3.146.121,68.

Indicadores: el BCV actualizó el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) informando que la inflación de abril fue de 24,6%, para una variación acumulada de 183,8%.

PAÍS social

Pandemia: la cantidad de contagios por Covid-19 sigue en un acelerado aumento, a pesar de que el régimen intenta maquillar las cifras y presentar números parcialmente positivos. En cuanto al plan de vacunación, Maduro anunció una nueva fase para inocular a adultos mayores de 60 años y pacientes con su salud comprometida. Sin embargo, aún no se visualiza un masivo plan de vacunación, ya que la cantidad de vacunas disponibles aún es insuficiente, a pesar de que recién llegaron 1,3 millones de vacunas de China.

Servicios: en las últimas semanas aumentó la conflictividad social producto del deterioro de los servicios públicos, sobre todo agua y electricidad. Además la población sigue reclamando una mejor distribución de gas doméstico. Eso sin contar que el desabastecimiento de gasolina y diésel sigue empeorando.

 

 

2 respuestas

  1. Podría indicar usted de donde saca esa cifra de reservas internacionales? Porque hasta donde se sabe, allí no debe haber ni un solo dólar.

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