Bien es cierto que el advenimiento del hecho petrolero nos trasformó de una sociedad vegetal, bucólica y caballeresca en una sociedad decididamente mineral, un poco esquizofrénica y de gente un tanto torva.

La democracia, con su advenimiento, nos hizo creer que éramos una sociedad respetuosa de los otros y de las libertades, en rigor, de cierta civilidad con la que nos convertimos en una suerte de espejo para todo un continente durante cuarenta años.

Luego apareció el chavismo y este también transformó el país, no para construir sino para destruir todo lo que había y dejar una enorme deuda por los ofrecimientos de hacer un país mejor y todos lo sabemos ya no está dentro de sus planes hacernos mejor…. Todo lo contrario

Y es que más allá de la destrucción de su aparato productivo, de producir una destrucción impresionante de todas las mediaciones democráticas construidas durante el régimen democrático, el chavismo ha transformado eso que llamábamos el carácter nacional del venezolano sacando de nosotros lo peor que albergábamos en el alma si así puede decirse especialmente por alguien que no cree mucho en la existencia del alma.

Como ejemplo de lo que hemos cambiado está el caso de la que alguna vez fue reina de belleza, Dayana Mendoza, quien colocó en las redes su oración por Venezuela. Acción que le valió críticas severas y un porcentaje altísimo de burlas.

Yo les confieso que yo estoy persuadido que la situación que vivimos es de nuestra entera responsabilidad. Esta hora terrible es de manufactura venezolana, tanto de los que terriblemente nos gobiernan como de aquellos que le dieron el voto y luego apoyaron su entronización en el poder.

Se requiere de un esfuerzo de todos, incluyendo aquellos que antes lo habían apoyado, para sacarlos del poder y recuperar la paz, la tranquilidad y el progreso que esta gente ha destruido, es decir, Dios no se ocupa ni se ocupara de sacarnos de esta crisis.

Pero hay gente que cree y se adhiere a la esperanza de la intervención divina para enderezar este entuerto llamado Venezuela y tiene todo el derecho de rezar, orar, elevar plegarias y cantar aleluyas e himnos celestiales si asi lo consideran.

Asi que aquellos que se burlaron de la Sra. Mendoza le sugiero que si no van hacer nada no jodan y no den la razón a aquellos que dicen que este es un país de estómagos agradecidos (a pesar de que somos pocos los que comemos tres veces al día), que somos un país de cobardes y sobre todo que somos un país de mierda, porque no lo somos, pero leyendo lo que esta gente escribe de un acto inocente a uno lo ponen a dudar.

 

 

@RojasyArenas

 

 

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