Recordando su fundación aquel 23 de abril de 1966.

Todos los 23 de abril el Partido de la Revolución Venezolana (PRV) realizaban jornadas políticas y militares, bajo el estandarte de que el compromiso era “Luchar Hasta Vencer”.  En este 55 aniversario, ese esfuerzo colectivo liderado por Douglas Bravo, muy bien que valió la pena asumirlo, en este constante trajinar de sueños por la libertad.

Mucho se ha dicho y escrito sobre el devenir histórico de aquella insurrecta organización política; pero como fuente viva de su acción militante, es menester revisar lo que publicó la Revista Fuego, Órgano Ideológico del PRV, sobre el surgimiento de este movimiento en los años de la lucha armada en Venezuela.

El 15 de marzo celebra el “Frente Guerrillero José Leonardo Chirinos” el IV aniversario de su fundación; y con ese motivo, surge el Manifiesto de Iracara, que va a reflejar las diferencias entre los militantes comunistas, liderizados por Jesús Faria, Gustavo Machado, Pompeyo Márquez, Freddy Muñoz y Teodoro Petkoff; y por el otro, Douglas Bravo y los Comandantes Guerrilleros, que insistían en continuar la lucha armada.

A partir de la publicación de este manifiesto, el Partido Comunista de Venezuela (PCV) quedó fraccionado en dos grupos.

En la misma Revista Fuego vamos a encontrar el deslinde entre la corriente insurreccional y quienes asumían el repliegue total de la lucha armada, como mecanismo de su accionar político: “Habiendo la práctica deslindada los campos, el ala izquierda debía aceptar el reto lanzado por la historia: Construir un partido capaz de interpretar la realidad venezolana y proyectar las luchas hacia la Liberación Nacional y el Socialismo”.

Con este criterio se reúne la Primera Conferencia Nacional, los días 22 y 23 de abril de 1966, dando origen al Partido de la Revolución Venezolana y a la continuidad guerrillera de su estructura militar, las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN).

Douglas Bravo, Ángel J Márquez, Alí Rodríguez, Julio Chirino, Kleber Ramírez, Argelia Melet, Leonardo González, Fabricio Ojeda, Armando Chino Daza, Elegido Sibada Magoya, Andrés Pasquier, Felipe Malaver, Luben Petkoff, Francisco Prada y Doris Francia, entre otros, impulsaron, no un grupo más de los que siempre surgen; aquella ruptura, fue la fractura categórica de dos campos filosóficos precisos: “La ideología burguesa y pequeña burguesa, frente a la ideología proletaria, marxista leninista”. Así lo manifestaron en esos días azarosos del año 1966, cuando rompen orgánicamente con el Partido Comunista de Venezuela.

Para el PRV – FALN desde su fundación la situación no fue nada fácil, la decisión de continuar la lucha armada, en sus inicios, le provocó pérdidas irreparables. Dirigentes como Félix Faria, Luis Vera Betancourt, Fabricio Aristiguieta, Fabricio Ojeda y Nicolás Hurtado, fueron asesinados bajo torturas o caídos en combate.

De manera que, con semejante bautismo de fuego, este grupo de arrojados militantes estaban entrando a la historia, como uno de los movimientos políticos más aguerridos y heroicos, no solo de Venezuela, sino de una América Latina, que tronaba en rebelión desde Río Grande hasta la Patagonia.

Este 23 de abril se cumplen 55 años de este hecho histórico. El PRV dejó una honda huella en la historia del país y en nosotros quienes fuimos sus militantes. Todavía su líder fundador Douglas Bravo, a pesar de su reciente partida, anda alzao, ahora con su pensamiento, levantando las banderas de su herejía y su soñada utopía de una revuelta planetaria.

 

 

@DouglaZabala

 

 

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