De nuevo el oficialismo embiste contra los medios de comunicación y el periodismo libre en Venezuela, con esa aberrante y complaciente decisión del Tribunal Supremo de Justicia, que pretende que el diario El Nacional pague más de 13 millones de dólares a Diosdado Cabello.

Se trata de una sentencia que solo busca satisfacer el ego y los intereses de Diosdado, quien siempre ha sido uno de los chavistas más interesados en erradicar la libertad de expresión en Venezuela, pero sobre todo acabar con uno de los pocos grandes medios de comunicación que se ha resistido al chantaje del chavismo.

No se trata solo de un ataque contra El Nacional, sino también contra todos los medios de comunicación y periodistas que nos hemos dedicado a denunciar la corrupción y abusos de un modelo político que solo cree en la lealtad y sumisión absoluta.

Esta es una de las consecuencias de la lucha por una Venezuela decente, porque el daño que la corrupción ha hecho a nuestro país es incuantificable.

El chavismo ha saqueado al país y ante eso no se puede callar.

Pero también algunos opositores tienen su cuota de participación en el festín.

No solo se trata de la corrupción chavista, sino también de la corrupción opositora.

Es una realidad innegable que algunos líderes, quienes se declaran opositores, se han aprovechado del sufrimiento de los venezolanos para hacer negocios que los han convertido en multimillonarios.

Inclusive algunos de ellos ahora rechazan la decisión judicial contra El Nacional y dicen defender la libertad de expresión, pero protagonizan feroces campañas de descrédito contra medios y periodistas que denuncian sus actuaciones irregulares.

La lucha es contra la corrupción chavista, pero también contra la corrupción opositora, pues no podemos callar ante lo que hacen algunos personajes, bajo el pretexto que hace daño a los esfuerzos por liberar a Venezuela.

La lucha por una Venezuela decente continúa y no podemos desmayar en ese objetivo.

 

 

@VerdadesRumores

 

 

Una respuesta

  1. Lamentablemente siempre se dice que hay corrupción opositora, pero nadie dice abiertamente quienes, como, ni cuando. Será una manera de denunciar sin correr el riesgo de ser demandados? Sabemos que el Tribunal es Supremo en todo menos en Justicia y que la corrupción es parte de su origen. Se sabe que ninguno de los magistrados tiene la calificación para estar ahi pero de alguna manera seguimos apoyando sus sentencias al callarnos. El día que sepamos quienes son y quienes somos, ese dia cambiaran las cosas

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