La violencia es un monstruo alimentado desde el régimen, sobre el que han perdido el control.

El secuestro de los poderes públicos y especialmente la politización del poder judicial, la descomposición policial, los grupos civiles armados, las bandas de irregulares, el narcotráfico y el terrorismo disputándose territorios, es una bomba de tiempo en el rostro impúdico de la impunidad de este régimen.

En Venezuela se han incrementado de forma escandalosa los homicidios, secuestros, desaparecidos y enfrentamientos armados, arrastrando a ciudadanos inocentes e indefensos.      

Los enfrentamientos entre grupos en Caracas y el área metropolitana, los estados fronterizos: Zulia, Bolívar, Amazonas, Delta Amacuro, Táchira y Apure este último escenario reciente del enfrentamiento de funcionarios de la FANB, tomando partido en el conflicto de la FARC para favorecer a Santrich e Ivan Márquez, ¿hasta donde va a llegar Maduro con el celestinaje de Padrino?

El drama de la violencia esta tan desbordada, que hace pocos días en el Zulia fue secuestrado y asesinado el joven Jhonny Boscan de 21 años, los responsables del hecho son funcionarios de un grupo especial de la policía del estado, esta atrocidad fue dirigida por Jesús Bermúdez (jefe de los escoltas de Omar Prieto, Guebernador del Zulia), en este caso la víctima es sobrino de Sergio Arias, Diputado del PSUV en el CLEZ. Nuestro histórico Zulia es territorio de la barbarie donde todos los ciudadanos estamos en peligro sin distingo de colores políticos, ironías de la vida.    

La violencia y la violación de los derechos humanos no solo cobra vidas, la extorsión, el chantaje y la fuerza son utilizadas para obligar a los empresarios a vender establecimientos a precio de gallina flaca, los comercios de las pulgas y el callejón de los pobres fueron allanados y cerrados sus locales robándoles su mercancía. En las remodelaciones de la curva de molina, los comerciantes fueron víctimas de expropiaciones forzosas sin pago. En muchas empresas de diferentes tipos de actividad se manifiestan allanamientos, confiscaciones, detenciones arbitrarias, robos de insumos y repuestos, amenazas, exigencia de cantidades de dinero en divisas, agresiones físicas, verbales y psicológicas, hurto de mobiliarios y hasta inmuebles, todo esto perpetrado por las bandas uniformadas dirigidas desde el Palacio de los Cóndores y este cara dura de Omar Prieto se atreve a responsabilizar a la CIA de la criminalidad en el Zulia y después sale cínicamente  a enarbolar el respeto de los Derechos Humanos, definitivamente este señor es un accidente histórico de nuestro amado Zulia.

La inseguridad de las personas y los bienes forma parte de la cotidianidad, en Venezuela gobierna el imperio de la ilegalidad, la impunidad y el terror, no hay organismos confiables ante quien dirigirse a presentar denuncias, porque se ha entronizado una sociedad de cómplices y culpables.

Los ciudadanos venezolanos no podemos caer en el chantaje del silencio, las reservas morales del país están en todos los sectores; debemos impulsar una cruzada contra la violencia impuesta por el régimen y sus malhechores aliados. Prohibido rendirse.        

 

 

José Luis Pirela|@joseluispirelar|@Vdemocraciatv|Diputado de la AN legítima 2015

 

 

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