A Luis Beltrán Prieto Figueroa en su aniversario de nacimiento.

Este domingo 14 de marzo estamos recordando el 119 aniversario del nacimiento de Luis Beltrán Prieto Figueroa. El pueblo de La Asunción en su amada Isla de Margarita fue testigo de su niñez y el amor que desde muy joven demostró por los estudios. La dimensión humana de este noble venezolano no tiene parangón. Su pasión por el quehacer político lo supo combinar con su dedicación a la enseñanza, la escritura y hasta la poesía.

Como Maestro, dará las primeras clases en su pueblo natal, cuando apenas tenía 18 años de edad, en la Escuela Federal Francisco Esteban Gómez. Allí enseñará hasta 1925   cuando se va a Caracas para proseguir estudios y dar así comienzo a su permanente lucha por la dignidad del Maestro, tan degrada por Aristóbulo Izturiz, el peor Ministro de Educación que haya conocido la república.

Prieto Figueroa dejó un legado fundamental no solo para Venezuela, sino para América Latina. Su trabajo está inserto dentro de la filosofía del humanismo democrático, y en sintonía con su credo, el cual siempre repetía: “A través de la educación se forja la nación, se orienta el porvenir y se impulsa el progreso de los pueblos”.

En 1948 ejerciendo de Ministro de Educación, presentó el Proyecto de Ley Orgánica de Educación Nacional, y allí propuso:

“La filosofía de la educación nacional que fundamenta este proyecto puede sintetizarse en una expresión de neto contenido: Humanismo Democrático. Formar al hombre en la plenitud de sus atributos físicos y morales, ubicado perfectamente en su medio y en su tiempo como factor positivo del trabajo de la comunidad, tiene que ser la meta de un sistema educativo moderno. La educación venezolana ha de ser, por tanto, humanista, desde las escuelas primarias hasta los institutos superiores.”

Este venezolano sencillo no se conformó con dictar clases en nuestro territorio, sino que sale de sus fronteras a enseñar esos principios generales de la educación. En su afán por educar, el Maestro Prieto Figueroa concentra su dilatada experiencia

como catedrático en Cuba, Honduras, Costa Rica y Venezuela, y como jefe de Misiones Educativas al servicio de la Unesco.

Las obras más emblemáticas de su autoría, que no puedes pasar por alto, si deseas comprender la situación actual del país, entre otras, encontraras: El concepto de líder; De una educación de castas a una educación de masas; Joven empínate, Mensaje y Lección de un Maestro a la juventud; El magisterio americano de Bolívar; El Estado y la educación en América Latina.

En estos días tan trágicos, cuando la Venezuela dominada por el ignorante y represivo de Nicolas Maduro, también es necesario recordar lo que ese Maestro Combatiente, alertó en su primera obra publicada en Julio de 1936, titulada “Psicología y Canalización del Instinto de Lucha”. 

“La represión del gendarme es dañosa, porque impide la evolución gradual de nuestro pueblo, porque crea complejos de inferioridad, el miedo y el odio, que nada construyen y que contribuyen a separar a los hombres”.

“Es necesario decirlo no sea que ahora, cuando las reivindicaciones democráticas tienden a afirmarse, teoricistas interesados o mal intencionados vengan a propiciar la política del plan de machete, de la espada desenvainada, de la dictadura personalista y destructora”.

“Lo que urge es canalizar racionalmente nuestra energía combativa, por medio de una educación del instinto, siguiendo los caminos que señala la naturaleza en la marcha ascendente del espíritu”.

 

 

 

@DouglaZabala

 

 

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