La Consulta Popular, democrática del 12D, implicó un esfuerzo societal donde participaron los partidos y la sociedad civil.

Corresponde a la sociedad civil organizada y a todos los partidos políticos democráticos lograr el objetivo y hacer valer la voluntad ciudadana expresada en esa consulta, en el pleno desconocimiento de la legalidad y legitimidad de las elecciones del 6d que eligió la “nueva” asamblea nacional en elecciones irritas.

La finalidad establecida en el punto número 3 de la consulta popular ;  exigir a los organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos, a la OEA, a las naciones unidas,(ONU) el cumplimiento de los convenios firmados para el respeto de las decisiones soberanas de la población y la solicitud de  la ayuda humanitaria;  es parte del trabajo de la presión que deben ejercer todos los venezolanos ,tanto dentro  como  fuera el país y así acelerar la presión de los organismos y acuerdos internacionales

El CNE en los últimos procesos electorales, ha utilizado una serie de estratagemas para desestimular a la población a la participación electoral, p.ej. los cambios de residencia, trasladándole a otros centros de votación (800.000 electores en las elecciones regionales del 2018) cambios de circuitos y creación de nuevos circuitos, dividiendo y debilitando donde es fuerte el pueblo opositor o fortaleciendo donde eran fuertes.

Sin contar las denuncias de voto asistido, fraudes electrónicos (certificada por Smartmatic en el 2017) luego de las elecciones presidenciales entre otras, como la inhabilitación de candidatos e impedir alianzas y fe de erratas de última hora).

La posibilidad de que un nuevo registro electoral este monitoreado y auditado por factores también internacionales y la posibilidad presencial de un tribunal internacional, donde puedan registrarse los venezolanos que votan en el exterior y que necesitan manifestarse a través del derecho al voto, es prioritaria.

Por otra parte,  la presión a ejercerse debe conducir  a un acuerdo en el cual si el régimen decida ir a elecciones competitivas, transparentes y democráticas,  con la participación de todos los partidos y la sociedad civil, con el control de una  veeduría internacional, con participación de la comunidad europea y de los sectores democráticos del mundo, pueda acordarse entre las fuerzas político partidistas (oficialismo, la oposición) así como con el testimonio del concierto  democrático internacional, donde el oficialismo  obtenga la  amnistía que los induzca a irse de Venezuela con una suma de  dinero suficiente si fuese necesario, como secuestradores que son, para que dejen así el poder y podamos, nosotros los venezolanos de bien, reconstruyamos un país nuevo desde raíz, productivo y ejemplo para toda la América Latina

En su momento. Dios y la justicia se harán presentes.

La propuesta es una solo una opinión, no una respuesta exacta, pues en las actuales condiciones políticas e institucionales, este tema, es imponderable.

El gobierno juega duro pero en el marco de su debilidad y del fracaso de las políticas que ha utilizado, con el apoyo de los militares, donde todos los desmanes, artimañas y los dineros públicos han servido para desestimular la población y el voto y así hacerse del poder y utilizar la institucionalidad a su favor.

El voto ha sido desprestigiado porque el mismo gobierno fomenta la ausencia de participación y más aún trata de impedir el rescate del voto con las condiciones establecidas en la constitución.

Lo que es importante, para la población es la acción de calle para exigir generar soluciones para los problemas colectivos, y eso pasa por una salida democrática.

Un ciudadano con oportunidades no existe hoy en Venezuela; necesitamos entonces una recuperación en todos los sentidos para el fortalecimiento de clase baja a media.

Con servicios óptimos y funcionales donde la cultura tributaria da sentido de pertenencia y derecho al reclamo, podremos alcanzar un estándar de vida óptimo para todos los ciudadanos.

Es necesario entender que la diversidad que componen a Venezuela implica respetar los particularismos de cada región, es decir darles autonomía.

La civilidad pasa por descentralizar las decisiones y tener el control para evitar que elites de un determinado grupo social de la comunidad, decida por todo el país

No es aceptable que la política se decida desde Caracas, de manera centralizada, cuando cada región y cada población tienen su particularidad, necesidades e intereses

Esos acuerdos de participación y respeto de las libertades son la parte fundamental para lograr las alianzas y unidad perfecta, para construir la nueva Venezuela.

Todos somos líderes y en beneficio de todos, debemos de luchar por nuestro espacio

Todo dentro de la Constitución, fuera de la Constitución nada.

 

 

@LauraBolla2015|Arquitecta|Adalid político-social Sociedad civil independiente

Coordinadora de la Consulta Popular en el Zulia

 

 

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