Para muchos en América Latina el migrante venezolano es casi que una escoria y un lastre, pues no terminan de entender las razones por las cuales 6 millones de venezolanos han dejado sus hogares.

“Violan a joven venezolana en Argentina”.

“Matan a venezolano en mercado en Trujillo, Perú”.

“Perú militariza su frontera para impedir el ingreso de venezolanos”.

“Chile expulsa a migrantes venezolanos que entraron ilegalmente”.

Este tipo de historias se repiten sin cesar y tienen en el fondo que ver con la peor crisis que jamás ha vivido Venezuela, como consecuencia de la barbarie chavista que saqueó y quebró a un país que había sido luz de democracia y progreso, mientras la oscuridad de la guerra y las dictaduras se esparcía por la región.

Es comprensible que la mayoría de las naciones del continente no estaban preparadas para una avalancha humana como esa, pero de ahí a no asumir con solidaridad el apoyo a los venezolanos que huyen no es entendible, ni aceptable.

En los actuales momentos es pertinente recordar a los miles y miles de colombianos, ecuatorianos, peruanos, chilenos y argentinos que encontraron en nuestro territorio un hogar, cuando huían de la violencia y crueles regímenes militares.

Hoy Venezuela espera una solidaridad similar.

La mayor parte de la diáspora venezolana no es una carga, pues en un alto porcentaje son profesionales, no solo con talento, sino con niveles de estudio superiores a los ciudadanos promedio de esos países.

En ese sentido, hay estudios que han venido cuantificando positivamente el impacto que la migración de venezolanos está teniendo en el PIB de Colombia, Ecuador, Perú y Chile; por solo nombrar a estos cuatro países.

Pero también un importante porcentaje son pobres que, por hambre y desesperación, se aventuraron a cruzar la frontera y esos si requieren de un decidido apoyo internacional.

También debemos puntualizar que la crisis regional, generada por la migración de venezolanos, solo se resolverá cuando la comunidad internacional entienda que deben presionar para una solución del conflicto, para luego iniciar la recuperación de nuestra patria.

Cuando eso ocurra el flujo migratorio será a la inversa y veremos como miles y miles de venezolanos regresan a sus hogares, con el único propósito de trabajar y contribuir a la reconstrucción de una Venezuela destruida por la plaga chavista.

Ojalá podamos iniciar lo antes posible el rescate de nuestro país.

 

 

 

@VerdadesRumores

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *