Aunque aún está muy reciente su toma de posesión, continúa la intriga por saber cuál es el enfoque y la importancia que el tema Venezuela tendrá en la agenda de gobierno de Joe Biden en los Estados Unidos. Solo hay presunciones tomando en cuenta lo que hizo la gestión de Barack Obama, pero todavía no hay nada oficial.

La hipótesis que más se repite es que Biden impulsará, en alianza con la Unión Europea, una gran negociación internacional que podría sumar a aliados confiables del chavismo como es el caso de Cuba, Rusia y China, con el propósito de construir una salida basada en elecciones transparentes.

¿Será ese en definitiva el enfoque? Lo único cierto, hasta ahora, es que el elegido por Biden para el Departamento de Estado, Anthony Blinken, en su comparecencia ante el Senado ratificó su apoyo a la política exterior hacia Venezuela que desarrolló Donald Trump y que emergió desde el Congreso de esa nación, pero además la nueva gestión ratificó su respaldo a Juan Guaidó y la AN electa en 2015.

Sin embargo, hay que esperar más información oficial o acciones concretas que permitan delinear cuál será la hoja de ruta.

En el País Económico, el chavismo persiste en su estrategia de impulsar la llamada economía digital y el “sincretismo monetario” con la circulación libre del bolívar y el dólar, inclusive con medios de pago supuestamente duales. La próxima acción seguramente tendría que ver con la reconversión monetaria, básicamente digital, porque es poco probable que el BCV pueda emitir nuevos billetes.

En el País Social, la escasez de gasolina se acentúa y parece no tener solución, con su consecuente incidencia en la vida de la mayoría de los venezolanos, que pasan largas horas en una cola para poder surtir unos litros, o deben caminar a sus hogares porque no hay transporte público.

PAÍS político

Oposición: los diversos sectores que componen la oposición en Venezuela siguen a la expectativa sobre cuáles serán las primeras acciones del nuevo gobierno en EEUU, en relación con la crisis nacional y la búsqueda de una salida. Mientras eso ocurre, las distintas tendencias que luchan desde la oposición deberían unir esfuerzos, porque lo ideal es que se preparen para acudir con unidad al escenario que pudiera surgir. Hasta ahora, lo que más cobra fuerza es una negociación internacional y es pertinente la oposición acuda unida y con una sola estrategia para lograr los mejores resultados. Uno de los temas que sigue generando división es la cuestionada honestidad y transparencia del gobierno interino, en relación con el manejo de los recursos del país. En ese sentido, el pasado viernes 22/01, el comisionado presidencial para relaciones exteriores del interinato, Julio Borges, difundió duros mensajes en su cuenta Twitter exigiendo mayor transparencia y honestidad, pero además exhortó a dar explicaciones al país sobre los distintos escándalos de corrupción que han afectado a la gestión de Juan Guaidó. Todos esos asuntos deben ser aclarados con el fin de construir una unidad verdadera, pero que además involucre a todos los sectores y no que se repita el acuerdo que maneja el G4. Tal como lo recomendamos en VyR, Venezuela merece ese esfuerzo supremo desde la oposición.

Oficialismo: el chavismo si está orientando una parte de su estrategia para prepararse para esa probable negociación, con sus reiterados llamamientos al gobierno de Joe Biden para facilitar el diálogo y una relación de respeto mutuo. En paralelo, aprovechan los errores de la oposición para denunciar irregularidades en el manejo de los recursos y las empresas de Venezuela en el exterior, con el fin de debilitar aún más su imagen y que acudan a esa probable negociación más divididos que nunca. Todo forma parte de la venganza política contra Guaidó y el interinato. Al mismo tiempo juegan con las elecciones regionales y municipales como carnada para desatar las aspiraciones de los líderes de los partidos en municipios y regiones, para sacarlos del juego abstencionista y que la oposición siga dividiéndose.

Comunidad internacional: no solamente los venezolanos estamos a la expectativa para conocer los primeros movimientos de la gestión Biden, sino que también la Unión Europea, la OEA y el Grupo de Lima esperan el enfoque que la Casa Blanca le dará al tema Venezuela. Tal como hemos venido comentando en VyR, hasta ahora la negociación se asoma como el mecanismo que usaría el nuevo presidente de EEUU, para buscar una solución que conduzca a elecciones libres y transparentes, que pongan fin al largo y sangriento conflicto.

PAÍS económico

Crisis: el régimen de Maduro insiste en impulsar la llamada economía digital, con el fin de superar una parte de los problemas que afectan a los venezolanos, a pesar de que los especialistas aseguran que eso no combate la hiperinflación que afecta a la población. Adicionalmente, continúan dando pasos para la operación de una especie de “sincretismo monetario” con la libre circulación del bolívar y el dólar en la economía, inclusive con el aparente uso de medios duales de pago, o sea que puedan manejarse ambas monedas. Pareciera que el siguiente paso que dará el chavismo es decretar una reconversión monetaria también digital, porque es poco probable que el BCV pueda emitir nuevos billetes. Para lo que no parece haber solución a corto plazo es para la escasez de gasolina, porque persisten las largas colas y la producción nacional sigue teniendo serias dificultades, a la par que las compras en el exterior son limitadas por los efectos de las sanciones.

Reservas: los ahorros del país en las cuentas del Banco Central de Venezuela inician la semana en US$6.367 millones.

Dólar: el mercado cambiario sigue en alza y la tasa que informa el BCV comienza el período en Bs. 1.738.761,00, mientras el paralelo ronda los Bs. 1.750.236,13.

Indicadores: persiste el ocultamiento por parte del Banco Central de los indicadores de la economía nacional.

PAÍS social

Gasolina: la mayoría de los venezolanos siguen padeciendo por las secuelas de la escasez de gasolina, no solo porque deben pasar largas horas en una cola para comprar unos cuantos litros de combustible, sino que buena parte de la población debe caminar desde y hacia sus hogares para poder acudir al trabajo o hacer sus compras, porque no hay suficiente transporte público o sencillamente no pueden pagar el costo del pasaje.

Inflación: el régimen parece no tener la voluntad o la fórmula para el control de la inflación en Venezuela, que es un fenómeno tan atípico que incluso el dólar pierde capacidad de compra, con las constantes variaciones en los precios de alimentos y otros bienes de consumo.

 

 

 

Darwin Chávez|@VerdadesRumores

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *