Verdades y Rumores| Diario Digital de Interpretación y Opinion

DE INTERÉS

VERDADES Y RUMORES|La “nueva realidad” de Leopoldo y su deslinde con Guaidó

DOUGLAS ZABALA|Maracaibo asediada

ANTONIO DE LA CRUZ| El nuevo juego de Nicolás Maduro para seguir en el poder

SAINETE EN CÁPSULAS|Tengo este virus del demonio

JOAQUÍN CHAPARRO|Feliz domingo

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on email
Email
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram

A pocas horas de la natividad del niño Dios, deseo de corazón que todos los venezolanos, especialmente los zulianos, abriguemos con entusiasmo profundo el advenimiento del porvenir, llenos de optimismo, de paz interior y de fortaleza espiritual para poder afrontar con dignidad las oportunidades venideras. 

Este año nos enseñó a diferenciar claramente los sentimientos y las penurias, así como también, nos mostró la gran diferencia existente entre las necesidades humanas y el amor. Al mismo tiempo, nos enseñó lo siguiente:

 

  • A respetar la muerte y a valorar la vida, a reconocernos mutuamente como seres humanos, como hermanos, como personas, como amigos.
  • Nos enseñó que nada está dado por seguro. Debemos luchar para obtener logros significativos que faciliten las condiciones que permitan cambiar los esquemas existenciales.
  • Nos enseñó a todos…a vivir mejor, más ligeros, llenos de amor, adquirir la perfección de las circunstancias y de la vida…la tolerancia, el respeto, la solidaridad, el amor propio y hacia los demás.
  • Nos enseñó a ser agradecidos con nosotros mismos y con el prójimo por que todo está donde debe estar y todo es como debe ser.
  • Nos enseñó que los sacrificios no son en vano, porque el tiempo empleado en atender las preocupaciones de nuestro prójimo se convierten en experiencia, compasión y sabiduría.
  • Nos enseñó que es necesario e importante auto reconocernos como seres vivos para obtener un autoconocimiento y valoración de nosotros mismos y con el mismo ímpetu reconocer los méritos y necesidades de nuestros semejantes.  

 

Por estas enseñanzas hemos aprendido a manejar con humildad palabras importantes que refuerzan positivamente nuestra existencia en el diario vivir…tales como: Gracias, lo siento, te amo, te extraño, perdóname, discúlpame…un año, que de lo bueno obtuvimos sabiduría y de lo malo adquirimos un aprendizaje importante.

Entonces, sumemos todo lo bueno de nuestra espiritualidad y fraternidad para continuar el camino por recorrer, a pocos días de recibir el año 2021 hagámoslo en unión familiar, en armonía y en paz. 

Nos ha ido bien “Gracias Dios Misericordioso por darnos una oportunidad de vida,” pero ¡Nos va a ir mejor!

 

 

 

@JoaquinChaparro|Demócrata cristiano

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ACEPTAR TODAS LAS COOKIES    Más información
Privacidad