2021 (I). Muchos de ustedes pudieran pensar que hay pocas expectativas positivas en relación con lo que pueda ocurrir con la crisis venezolana en 2021, ya que el mínimo espacio que hay para el optimismo en nuestro país puede nublar cualquier análisis sobre este tema. Sin embargo y a pesar de los nubarrones, el próximo año se torna interesante ya que podría significar un vuelco en lo que hasta ahora han sido los esfuerzos por destrabar el conflicto y encontrar una solución. ¿Solución a corto o mediano plazo? Ojalá sea a muy corto tiempo, pero las realidades superan los deseos y no parece que será así. Eso dependerá en mucho de lo que quiera hacer la oposición, porque si sigue empeñada en hacer lo mismo que han hecho en más de 20 años, al final de 2021 estaré comentando sobre un nuevo Déjà vu. La clave está en la gestión de Joe Biden en EEUU que comienza a ocupar la Casa Blanca a partir del 20 de enero. ¿Por qué? Porque a pesar de que la política exterior de esa nación la dicta el Senado, el presidente de turno la adapta a su enfoque e interés y sobre todo escoge los mecanismos para ejecutarla. Hasta ahora se infiere que Biden abandonará el discurso conflictivo y amenazador de Trump, para cambiarlo por uno de mayor inclinación hacia la negociación. Lo que se presume, hasta ahora, es que buscará una negociación internacional en alianza con la Unión Europea, pero además incluyendo a Rusia, China y sobre todo Cuba como aliados confiables para el oficialismo, con el fin de generar conversaciones de amplio espectro y contundencia. ¿Cuáles serían los objetivos? Básicamente construir una salida acordada. ¿Cómo se logra eso? Las diversas consultas que hice a dirigentes nacionales de la oposición me permiten configurar una probable hoja de ruta, que partiría con la depuración completa del sistema electoral, incluyendo la designación de nuevos rectores, para convocar elecciones regionales y municipales a final de año y que estos comicios sean la primera prueba para tal depuración, para luego avanzar a un referendo revocatorio para 2022. ¿Por qué tan lejana la posible salida de Maduro? Porque apartando los extremismos y las urgencias, podrá usted entender que en la ley venezolana no existe ninguna otra figura que permita concretar el mantra del cese de la usurpación, a menos que Maduro renuncie y esa posibilidad no se observa por ahora. El revocatorio, por ahora, parece la única vía y para ello hay que esperar que se cumpla la mitad del período y eso no ocurre hasta enero de 2022. Este camino es compartido por todos los opositores consultados, solo que no se atreven, por ahora, a hablar públicamente de eso por temor a ser incinerados en las redes sociales. Más allá de la jauría del teclado, en la mayoría de la población venezolana habría apoyo a una salida como esta, porque recordemos que los estudios de opinión pública son claros en demostrar que la vía política y pacífica es la salida preferida por gran parte de los ciudadanos. ¿Pero en las redes es distinta la posición? Si, sin duda que sí, pero resulta que las redes sociales no son una muestra representativa de la opinión de la mayoría. Ahora bien, este camino es largo y no inmediato, lo que por supuesto va a generar críticas y no faltará quien alegue, con algunas razones válidas, que es imposible negociar con delincuentes. Si no es ese ¿Cuál es el otro camino? En lo personal no veo más opciones viables y si surgen otras alternativas, seré el primero en analizarlas. El retraso para iniciar esa nueva estrategia internacional dependerá de cuán importante sea el tema Venezuela para la naciente gestión de Biden. Aunque no me guste decirlo, no creo que el conflicto venezolano sea una prioridad para Biden, por lo menos en sus primeros 100 días de gobierno. ¿Por qué? Porque Biden recibe una nación golpeada por la pandemia y tendrá que enfocar sus mayores esfuerzos en la contención de la enfermedad y la recuperación económica. Adicionalmente, por un buen tiempo tendrá la sombra de las denuncias de fraude electoral que ha lanzado Trump, a pesar de que no ha podido demostrar que hubo trampa. La recomendación a mis lectores es que una vez despidamos este terrible 2020, abran la mente y exploren en frío todas las opciones para sacar a Venezuela de la crisis y les aconsejo que para eso separen deseos de realidades. Una cosa es lo que uno anhela y otra lo que se puede concretar.

OXÍGENO. Juan Guaidó logró lo que estaba buscando con la consulta popular, que era una masiva participación de venezolanos que le diera una bocanada de oxígeno en medio de su caída en popularidad. Ahora la pelota está en su cancha. Casi 7 millones de venezolanos, en territorio nacional, y en todo el mundo acudieron a participar, pero ahora le toca a él hacer un uso correcto y adecuado de ese mandato. Usarlo solo para justificar su continuidad al frente del gobierno interino sería un grave error, porque la gente está pidiendo cambio en las fuerzas del cambio. Él debe promover una dura revisión interna y la aplicación de correctivos donde sea necesario. Seguir haciendo lo mismo, sería convertir la consulta en una nueva decepción para la población. Aunque Guaidó está rodeado de un entorno hermético, le recomendaría asumir un mayor protagonismo, seguir en la calle y sobre todo desligarse de alguien tan nocivo por sus ambiciones como Leopoldo López. Además, debe asumir una postura firme contra la corrupción opositora, a pesar de que eso le cueste el resquemor de sus compañeritos de partido. Guaidó no tiene mucho margen de error. Lo perdió por 23 meses de muchos fracasos y algunos aciertos. Si decide irse al exilio estará agotando el oxígeno que recibió. Crear ese gobierno de sombra en el exterior es una mamadera de gallo para los venezolanos que sufren y la única utilidad es para los vivos que han hecho grandes negocios con las empresas venezolanas en el exterior y la ayuda humanitaria. Es pertinente aclarar que no solo el pueblo venezolano está perdiendo la paciencia con Guaidó y la oposición, sino también algunas naciones que forman parte de la coalición internacional. Esos países están muy cerca de replantearse su posición en relación con la crisis venezolana, si la oposición sigue cometiendo torpezas. Aunque su popularidad y la confianza que él genera están en crisis, aún Guaidó puede revertir la tendencia.  

PELEA 2021. Es claro y evidente el enfrentamiento entre Omar Prieto y Willy Casanova. Omar nunca ha soportado a Willy y ahora mucho menos, cuando este último a pesar de las dificultades económicas trata de hacer obras y reacomodar espacios en la ciudad, mientras Prieto no tiene una sola obra emblemática. Aunque estoy en desacuerdo en el gasto realizado en adornar plazas con motivos navideños, mientras Maracaibo sucumbe en la crisis, por lo menos hace bulla. Desde el entorno del alcalde de Maracaibo me cuentan: “Omar trata de sacar del juego a Willy y favorecer a Fidel Madroñero, mientras Willy solo trata de hacer un trabajo por la ciudad. Esta pelea será mucho más dura en 2021, cuando habrá elecciones regionales y municipales”. Aunque mi fuente no lo admite, uno de los nuevos ingredientes que enturbian aún más la relación entre ambos, es que Willy tiene aspiraciones de ser candidato a la Gobernación, sobre todo porque Prieto cada día está más fuera de esa foto y tendrá muy difícil aspirar a la reelección. Para ese objetivo Casanova tiene poderosos padrinos en Caracas, mientras Omar solo tiene el apoyo condicionado de Pedro Carreño (negocios) y de Diosdado Cabello a quien trata de halagar cada vez que puede. Si usted no me cree, revise algo que está ocurriendo. Mientras Omar Prieto insiste que no hay eventos públicos y masivos para contener la pandemia, Willy ha hecho cualquier cantidad de actos que son un desafío a la autoridad de Prieto. ¿Quién ganará la pelea? Lo sabremos en 2021.

2021 (II). Ahora revisemos lo que podría ser la conducta de los dos sectores políticos en pugna. Iniciemos con la oposición que viene de tomar un poco de aire con los resultados de la consulta popular. Si quieren aprovechar esa bocanada que recibieron, deberían iniciar un plan de las “4R”: revisión, refrescamiento, reagrupamiento y reimpulso de la lucha. Si no lo hacen, corren el riesgo que el éxito de la consulta devenga en una nueva decepción para la ciudadanía que cumplió a pesar de las adversidades y el descontento. ¿Y Guaidó seguirá al frente de la lucha? Es probable que si porque el es el gran beneficiado de la bocanada de oxígeno de la consulta. Eso también debe ser un tema de discusión, pues no debe haber posiciones extremas sobre que él debe seguir siendo el líder. Los resultados no avalan su permanencia y seguramente se abrirá una discusión a pesar de la posición contraria de Voluntad Popular. La prioridad debe ser actuar para hacer valer los resultados de la consulta y en esa misma medida ir recuperando la confianza perdida de los ciudadanos. Si se empeñan en seguir haciendo lo mismo, el resultado será el mismo expresado en mayor decepción y desconfianza. Un paso importante en ese sentido sería investigar y castigar la corrupción del interinato, pero además reducir la excesiva burocracia de ese gobierno paralelo. Si la gente observa que hay una clara intención de combatir a los corruptos azules, podría comenzar de nuevo a creer en Guaidó. ¿Hará frente a la corrupción opositora? En lo personal creo que es poco probable, porque sería enfrentarse básicamente a VP ya que los pillos naranjas controlan el Equipo Nacional de Activistas (ENA) de esa organización. Adicionalmente, la oposición debe avanzar en su preparación de cara a la participación que tendrán en las negociaciones políticas que seguramente marcarán el conflicto en 2021. Inclusive deben tener una clara y firme participación en la depuración del sistema electoral y si ese objetivo se alcanza, prepararse para participar con unidad no solo en las elecciones regionales y municipales, sino también en el revocatorio. Un punto importante es la renovación de los liderazgos y con eso no me refiero solo a abrir espacios a jóvenes, sino también a no tan jóvenes que puedan aportar ideas y sobre todo honestidad. Cuando hablo de nuevos líderes no me refiero exclusivamente a juventud, porque tomando como parámetro la “Generación 2007” cualquiera se frustra porque la mayoría salió delincuente y aprovechador. En el fondo, el cambio de estrategia en la oposición es una urgencia, ante los fracasos acumulados y el nivel de desesperanza de la gente, pero además para adaptarse al cambio en la orientación del esfuerzo internacional.

PDVSA. Hace algunos días comenzaron a circular audios sobre el supuesto cambio de nombre a Petróleos de Venezuela y una nueva estructura organizativa. Consulté mis fuentes en la industria y me aseguran que los únicos cambios, por ahora, tienen que ver con el trato hacia las empresas mixtas, porque están ingresando empresas ligadas al chavismo, sobre todo cercanas a Tareck El Aissami con el fin de asumir áreas de producción, buscando recircular y lavar el dinero que han amasado gracias a la corrupción. Al parecer van a invertir en la recuperación de equipos, pero llegan con su personal porque no quieren trabajar con lo que ha quedado en PDVSA. Poco a poco esas compañías ocuparán algunos espacios que hoy manejan las mixtas.

DESMANTELADO. Recibí un video que demuestra el estado de abandono en el cual las autoridades de la Universidad del Zulia tienen la vieja sede del Rectorado, que debió recibir un trato patrimonial de primer nivel, pero en cambio fue totalmente abandonada y está siendo desmantelada por la delincuencia. Por cierto, aunque desconozco el autor o autora de la grabación, le doy las gracias por haber mostrado esa triste realidad. Como las imágenes hablan por sí solas, los invito a ver dicho video.

2021 (yIII). Ahora vamos con el oficialismo. Partamos de su situación interna que no es de cohesión total, porque los enfrentamientos entre el “Madurismo” y el “Cabellismo” amenazan con intensificarse, en la medida que tengan posturas dispares frente a la posible negociación. De hecho, la presidencia de la nueva Asamblea Nacional será un tema discordante entre ambos, porque Maduro prefiere a Jorge Rodríguez, mientras Diosdado es probable que aspire dirigir el Parlamento. En el primer trimestre del 2021, el chavismo buscará golpear con mucha fuerza a la oposición, con el fin de debilitar aún más su unidad y que esta acuda con mayor vulnerabilidad a las negociaciones. ¿Qué buscaría? Separar aún más a los grupos que lideran Guaidó, Maria Corina y Capriles, para que la postura opositora de cara a las conversaciones no sea de consenso. Asimismo, buscarían mediante la represión, que la mayoría de los cabecillas de la oposición se vayan al exilio, lo que sin duda profundizaría la desconfianza de la población hacia ellos y en eso aprovecharían sus laboratorios de redes sociales. Con esa oposición dividida, ellos creen conseguir mejores resultados en la etapa de negociación. ¿Qué buscarían en ese escenario? Flexibilizar sanciones, reducir persecución y sobrevivir políticamente en la nueva Venezuela que podría emerger. Inclusive, frente a la importancia que tomaría la vía electoral para el chavismo es una prioridad revisar la maquinaria que el 6D demostró que esta desgastada y desmotivada. Para ello el tiempo que ganan con la negociación es útil, porque pueden atender los reclamos de su dirigencia y así acudir a las regionales y municipales con mejores probabilidades de mantener algunas posiciones en gobernaciones y alcaldías. A eso debemos sumar que, al flexibilizarse las sanciones, aumentan su capacidad de maniobra para atender las calamidades del pueblo. El foco del chavismo estará en fortalecer sus posiciones, pero además manejar en paralelo las conversaciones buscando sobrevivir. En conclusión, 2021 será un año interesante e importante y marcará la Venezuela que tendremos.

ALACRANES. El 6D dejó otra lección importante, que por cierto obvié en mi pasada columna, y es el ridículo en el cual quedaron los alacranes, algunos de los cuales entraron de chiripa. Muy mal quedan Claudio Fermín, Timoteo Zambrano, Henri Falcón, Felipe Mujica, Luis Parra y el resto de quienes se entregaron al chavismo a cambio de prebendas económicas y promesas de protagonismo en la Asamblea Nacional; pero el chavismo igualito les pasó la aplanadora. Por ahí circuló un mensaje del “alacrán zuliano”, Freddy Paz, quien habla de convertirse en una referencia. Coincido en algo con él y es que la mayoría de los alacranes se convirtieron en una referencia, pero de la ausencia de ética política. A Freddy poco le importa el resultado del 6D porque salió forrado, pero no así la mayoría de quienes se prestaron a participar. Se de muchos que aceptaron ser parte de la farsa por necesidad, ya que materialmente estaban muriéndose de hambre en medio de la crisis. No lo hicieron porque creían que tenían posibilidades, sino porque les ofrecieron algunos dólares que les servirían para paliar sus necesidades. Por respeto a ellos, algunos son amigos, omitiré sus identidades. Al otro que poco le importó el fracaso y el ridículo es al “Tuto” Márquez quien ya debe estar haciendo maletas para irse a EEUU.

BALSEROS. Desde el Partido Centro Democrático (PCD) me escriben para comparar la muerte de los venezolanos que pretendían huir de la crisis hacia Trinidad y Tobago, con el fenómeno de los balseros cubanos que se lanzan al mar tratando de escapar de la dictadura antillana. Pero además enfatizan que: “Esa es la mejor expresión de la creciente tragedia que afecta a Venezuela y que se contará no solo con los venezolanos marginados y hambrientos, sino también con quieres pierden la vida tratando de salvarse de la calamidad creada por el chavismo. ¿Vamos a seguir dejando que el tiempo pase? Es hora de unidad y de actuar con fuerza para encender la calle e iniciar la transición”. Por cierto, excelente el trabajo realizado por la dirigencia del PCD para promover la consulta, con Marco Rivero a la cabeza.

FRASE. Hace algunos días una lectora de VyR respondió uno de nuestros mensajes en Twitter con una frase que llamó mi atención: ¡Ojalá desaparezcan los partidos! Esa no es una idea o anhelo casual. Es la consecuencia de la poca eficiencia que los partidos opositores han tenido en la liberación de Venezuela. Aunque la señora está en su derecho de pedir esa desaparición, quiero explicar a quienes me siguen que los partidos son vitales en la democracia, porque son las organizaciones que permiten canalizar las opiniones de los ciudadanos y abrir espacios para el debate y la construcción de un país. Incluso, en momentos de apremio ayudan a encauzar las demandas ciudadanas. Sé que hay razones para desconfiar de los partidos, pero por experiencia puedo asegurar que la mayoría de esas mujeres y hombres que tienen alguna militancia partidista son gente honesta que sufre igual que lo hace cada venezolano. Los malos son minoría, aunque una con poder. Los partidos tienen una tarea muy cuesta arriba y es recomponer su relación con el ciudadano que no es chavista.

HAMBRE. En el chavismo abundan los idiotas y radicales, pero este concejal del municipio San Felipe, estado Yaracuy, Roberto Casares, se pasó de nazi con ese audio en el cual invita a censar a los verdaderos chavistas quienes serán los únicos que van a recibir comida, cuando las cosas empeoren en Venezuela. Este ignorante desconoce que con esa orden viola los derechos humanos de quienes no comulgan con la revolución. Pero, además, ese hecho demuestra que están tratando de enamorar de nuevo a la militancia que está molesta con el régimen ante el hambre y el resto de las penurias que están viviendo. Eso y el asalto violento perpetrado contra la Gobernación del Zulia, burlándose de Omar Prieto, demuestran que las cosas no están bien aguas abajo en el chavismo.

 

FIESTÓN. Tremenda fiesta de fin de año hizo la Guardia Nacional para sus oficiales medios y altos en Maracaibo. El sarao duró hasta el día siguiente y además de abundante comida y licor, también repartieron electrodomésticos de alta gama. Me cuentan que horas antes de iniciar el “open” militar, llegaron dos camiones enormes cargados con neveras, televisores, aires acondicionados y lavadoras que fueron repartidas en el “compartir GNB”. Ante dicha fiesta, le pregunto a Omar Prieto ¿No están prohibidas las fiestas de ese tipo? ¿O solo es para los pendejos la prohibición? Y una última interrogante, ¿Cuántos casos de Covid-19 saldrán de la fiestecita de la GNB?

MENSAJE. Esta es la última columna por 2020. Antes de despedirme quiero desear a todos los venezolanos, sin importar dónde se encuentren, que tengan una linda Navidad junto a sus seres queridos y que 2021 sea un año mucho mejor que el presente que ha sido terrible. Mantengamos la fe en la cercana recuperación de nuestro país. Este columnista se toma un merecido descanso y nos encontramos de nuevo en enero.

 

 

 

Darwin Chávez|@Darwinch857|[email protected]

 

 

Una respuesta

  1. Dios les Bendiga y que el año que viene sea de paz y prosperidad para todos. Feliz Navidad y próspero año nuevo, sigan adelante con sus informaciones que son de calidad. Nos vemos el año que viene, Si Dios lo permite……

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