Nuevamente los venezolanos enfrentamos el escenario farsante de un nuevo proceso electoral promovido por los bagres rojos sin ningún tipo de garantía ni respeto a las instituciones, solo un teatro mal montado con aduladores de oficio tarifados de otros países que solo contribuyen a seguirle el juego al heredero

El cinismo absoluto con el que personeros del gobierno manejan el tema de los resultados confirma que solo les interesa el mantenerse en el poder por encima de todo, y lo mas lamentable es que muchos opositores se unen a ese teatro siguiendo la cohabitación con el régimen

Venezuela se sumerge en el control absoluto por parte de los bagres rojos, quienes ahora con la escusa del proceso electoral despojaran ilegalmente a los miembros de la asamblea nacional y montaran el mamotreto de asamblea con los nuevos bagres actores tanto que Nicolas ya anuncio el fin de la Asamblea prostitúyete

Vienen tiempos más difíciles para los venezolanos, porque con el control absoluto del poder en la Asamblea Nacional, vendrán nuevas leyes impuestas, nuevas sanciones impuestas y por supuesto más represión y dolor para la disidencia opositora real

El pueblo dio un no rotundo a la mentira en la que sumerge el régimen al pueblo a ese pueblo que está pasando hambre en un país dolarizado, donde el dinero que obtiene el pueblo en los pocos trabajos que quedan no alcanza para una vida digna, solo alcanza para subsistir

Cuanto más habrá de durar esta maldición roja que le cayó al país no sabemos, pero si queda claro es que, con mas consultas, y menos acciones no se podrá salir del heredero y mucho menos cuando se contribuye con el heredero a que se oxigene y perdure en el poder, hay que ponerle fin a esas obras falsas que vive montado el gobierno

Se debe redireccionar la lucha y eso lo sabe la oposición de lo contrario seguiremos siendo el único país con dos asambleas, dos presidentes, dos tribunales supremos y con el numero mas alto de pobres que comen de la basura en muchos casos producto del viacrucis diario que viven, lo que si queda claro es que no podemos perder la esperanza.

 

 

Germán Paredes|@germanparedesr

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *