PLEBISCITO Y CONTINUIDAD (I). No tengo ninguna duda que la consulta popular está siendo usada por el gobierno interino para tomar oxígeno y frenar la caída en popularidad, pero además para justificar la permanencia de Juan Guaidó al frente de la coalición opositora. Con la pretensión de usar los resultados finales para sus fines políticos, se confirma la tesis de que convirtieron el evento en una especie de plebiscito. ¿Saldrá fortalecido o debilitado? Lo explico en este análisis, pero antes de iniciar es prudente aclarar dos cosas. La primera, es que en ningún momento dudo de la buena fe y la honestidad de quienes desde la sociedad civil le propusieron la consulta a Guaidó desde hace más de un año y ahora tienen papeles protagónicos en su organización, pero si tengo que dudar de quienes apenas en septiembre fue cuando le prestaron atención a la idea y por las razones que ya expuse en mi columna pasada. ¿Por qué no la hicieron al regreso de la gira internacional? Porque en el G4 se creían todopoderosos y que el final estaba cerca, pero resulta que con el paso de los meses ese final se alejó tanto, que a partir del 5E se convierte en un “nuevo comienzo”. Lo segundo, es que Guaidó es un esclavo de sus falencias, de ser la marioneta de Leopoldo López y de haber perdido una oportunidad histórica, pero en el fondo es un peón más de la cofradía naranja que en estos 22 meses descubrió que el “agua moja” y quieren seguirse mojando con el dinero que han logrado ganar en este período de tiempo. Por eso los llamo “la franquicia en el exilio”, porque ganan con el sufrimiento de la mayoría. Pero debo aclarar una tercera cosa y es que no toda la oposición es parte de esa cofradía, sino que los honestos siguen siendo mayoría, pero una mayoría que no controla el interinato. Inclusive en Voluntad Popular los honestos también son mayoría, pero una sin poder de decisión. Por ahora no hay una estrategia para seguir en la lucha, sino un propósito: seguir controlando el interinato, aunque sea desde el exilio. Ni siquiera hay claridad en lo que va a ocurrir a partir del 5 de enero de 2021, cuando el oficialismo instalará su Asamblea Nacional roja rojita, porque la oposición tal como la conocemos entra en una etapa en la cual podría reducirse e incluso desparecer, pero eso lo analizo en otro comentario de esta columna. Volvamos al tema principal, Juan Guaidó y la cofradía naranja están convirtiendo la consulta popular en un plebiscito, del cual dependerá si continúan manejando el interinato. La acción política de JG lo evidencia, al lanzarse a la calle con el fin de convencer cara a cara al ciudadano de la necesidad de participar. ¿Por qué lo hace? Porque las encuestas demuestran el poco interés que hay en la población por el evento y su liderazgo depende de una masiva intervención de los ciudadanos. Necesitan de la masiva presencia de pueblo el día 12 de diciembre, porque las cifras virtuales no son nada difíciles de trucar. ¿Y si no acude la cantidad de personas que ellos necesitan? No importa, porque el aparato de propaganda del interinato, junto a su “nómina”, tienen lista la estrategia comunicacional para declarar a partir de la noche del 12D una victoria grandiosa del gobierno interino y de Juan Guaidó. La idea es vender la tesis que el pueblo ratificó su confianza en JG y que confirma el mandato de que continúe al frente hasta lograr los objetivos del cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres; aunque no extrañaría que se estén inventando otro “mantra” para justificar sus acciones. Si para el interinato es tan importante esa confirmación popular ¿Por qué no incluyeron una pregunta sobre si el pueblo está de acuerdo con mantener a Guaidó al frente de la lucha? No lo hicieron porque su popularidad estaba y sigue en caída libre, hasta el punto de que, parece, haber cruzado el punto de no retorno. Pero no solo hay preocupación en la cofradía naranja por los resultados de la consulta, sino por lo que va a ocurrir a partir del 5E y que podría afectar los supremos intereses de la “franquicia en el exilio”.

NUEVA OPOSICIÓN (I). Aunque la coalición opositora que lidera Juan Guaidó se empecine en decir que las elecciones del 6D son ilegítimas y que el actual Parlamento se mantendrá en funciones, las cosas no son tan claras en ese sentido. Frente a lo que va a ocurrir luego del 5 de enero cuando la actual oposición entrará en una probable etapa de desaparición y bajón anímico, hay quienes se mueven para reconfigurar la lucha contra el chavismo tomando los nuevos escenarios que se abren. La victoria de Joe Biden en Estados Unidos, tal como lo hemos comentado, permite que la negociación política y diplomática resurja luego de más de 22 meses en los cuales se soñó con una acción militar. No solo se trata de darle fuerza a la negociación como mecanismo de lucha, sino también que aparezcan otros protagonistas. Uno de los nombres que viene siendo manejado es el de Luis Giusti, destacado experto petrolero zuliano que fue presidente de Petróleos de Venezuela. ¿Por qué Giusti? Porque hay preocupación no solo en torno a la falta de nuevos líderes creíbles para la gente, sino también hay temor por el papel que Rusia, China e Irán tienen y tendrán en la industria petrolera venezolana, tomando en cuenta la importancia que tienen las reservas de crudo venezolano. Por eso a Giusti lo vienen empujando sectores ligados al petróleo, incluyendo empresas trasnacionales que quieren frenar la ocupación rusa, china e iraní. En ese sentido, ven a Giusti como un presidenciable que puede guiar la difícil y costosa transición en Venezuela, ya que lo ven como un especialista petrolero y no como político con rabo de paja. Hasta ahora se hacen reuniones de exploración sobre Luis Giusti y la receptividad ha sido interesante. ¿Terminará cuajando la opción de Giusti? En este momento eso es imposible de saber, pero hay que seguir la pista de esta iniciativa.

PLEBISCITO Y CONTINUIDAD (yII). Si bien es cierto que los resultados de la consulta popular pueden ser inflados de acuerdo con las estimaciones que desee la cofradía naranja, también es cierto que la presencia en las calles de la gente en los puntos de participación no se puede maquillar. Si finalmente los niveles de participación en dicho evento no son los esperados, el interinato igualito saldrá a cantar victoria con unas cifras irreales y a gritar que el pueblo ratificó su plena y absoluta confianza en Juan Guaidó. Pero como entre cielo y tierra nada está oculto, el resto de los partidos del G4 sabrán la verdad y van a actuar en consecuencia. Por eso no me extrañaría que luego del 12/12 se retomen las presiones para una rotación en la directiva de la Asamblea Nacional y que Guaidó deje de ser el “Princeps Maximam”, lo que le obligaría a compartir el poder e incluso pudiera sacarlo del juego, en el caso que las presiones sean mucho más fuertes, lo que pudiera favorecerse o evitarse dependiendo de la posición del nuevo gobierno de Joe Biden. Con Guaidó o sin Guaidó esa coalición opositora pretende dar vitalidad a la tesis de la continuidad administrativa de la actual AN, lo que no será nada fácil de implementar. ¿Por qué? Porque ya el oficialismo reinició con fuerza las amenazas contra la oposición, incluyendo un posible juicio contra Guaidó. Vamos a la dura realidad de la oposición y su control de la Asamblea Nacional. Según estimaciones que se han discutido en el G4, apenas 40% de los diputados que fueron electos en 2015 siguen en Venezuela, mientras que el restante 60% se fue del país huyendo de la represión chavista y de la crisis. Del 40% aproximado que sigue en el país, más del 80% estiman que ya están preparando su plan de huida ante el temor que el régimen los detenga y los lance a morir en una mazmorra roja. Los puristas y radicales, sobre todo los del teclado que no arriesgan nada, dirán que esos parlamentarios deben quedarse a dar la cara y sacrificarse por el país. Ahora a los racionales y pensantes que me leen les hago una pregunta ¿Quién va a defender a esos diputados que caigan presos? Nadie, absolutamente nadie se acordará de ellos. El mejor ejemplo es el colega Roland Carreño, quien sigue preso y cada vez menos recordado por sus compañeros de partido que, tal como lo advertí en esta columna, lo iban a lanzar al olvido como represalia a las informaciones que supuestamente entregó al régimen. ¿Y Guaidó? Aunque este aseguró que se quedará a luchar, creo que finalmente las circunstancias lo harán salir. Considero que esa aclaratoria la hizo presionado por la opinión pública y ante la huida de Leopoldo López, la cual por cierto dejó muy malas sensaciones. Mi humilde apreciación es que el 5E marca una nueva etapa en la oposición. No se si para comenzar de cero o sobre la base de lo rescatable del interinato, pero a partir de ese día nadie en la oposición tiene nada. Todos serán iguales y eso abre escenarios bien interesantes, pero que no son una salida inmediata del chavismo. Lo lamentable es que se repite el mismo Déjà vu que ha caracterizado a la lucha por la libertad en Venezuela.

COVID ROJO. La salud de las personas es para mi un tema sagrado y por eso nunca me alegro de aquellos chavistas que salen positivos por Coronavirus y mucho menos de quienes fallecen por esa terrible enfermedad. Por eso mis condolencias a los familiares del legislador, José Luis Acosta, quien lamentablemente no pudo derrotar al Covid-19. Ahora bien, este y otros muchos casos que han surgido en la dirigencia del PSUV en el Zulia, son la consecuencia no solo el pésimo manejo de la pandemia por parte de Maduro, sino de la irresponsable conducta de Omar Prieto con aquel evento en el Luis Aparicio para adular groseramente a Diosdado Cabello. Recuerdo muy bien que el hoy fallecido candidato por el circuito 5 a las elecciones parlamentarias, estaba en la tarima principal. Supongo que quienes estaban ahí presentes deben estar aterrados con la cantidad de casos que han surgido. Pero como la irresponsabilidad de Prieto no tiene límites, obvió los contagios surgidos a partir del acto en el Luis Aparicio e hizo el acto de cierre de campaña en San Francisco, concentrando a centenares de personas sin cumplir normas de bioseguridad, quienes en su mayoría acudieron a hacer bulto bajo amenaza de no recibir más cajas CLAP. ¿Cuántos casos de Covid saldrán de ese mitin? Que Omar lleve su cuenta particular. Y por cierto, de nuevo OP se lanza de rodillas a jalar mecate a Diosdado quien fue el invitado especial del evento. El Covid es el principal enemigo del PSUV en el Zulia.

NUEVA OPOSICIÓN (yII). La necesidad de refrescar los liderazgos en la oposición, que no solamente implica agregar sangre nueva, sino también experiencia y honestidad, será sin duda una necesidad urgente en la etapa posterior al 5E. No solo se trata de recuperar a figuras como Luis Giusti y otros para el escenario nacional, sino también en las regiones. En el Zulia, por ejemplo, hay sectores políticos y de la sociedad civil que están organizándose para impulsar un cambio en nuestro estado. Uno de los involucrados me dijo: “Hasta cuándo solo Manuel Rosales y Juan Pablo Guanipa aspiran la Gobernación. Acaso no hay otros zulianos que tengan las cualidades y méritos para dirigir a nuestro estado. Debemos aprovechar el bajón que sufrirá la oposición, para impulsar ese cambio que es tan necesario. De nada sirve salir del chavismo, para caer irremediablemente con quienes le han fallado al pueblo. Tenemos que mostrar más opciones”. Sinceramente estoy plenamente de acuerdo con mostrar otros rostros e ideas. Se trata de abrir las opciones para mayor diversidad, competencias y posibilidades para el ciudadano escoja a su mejor candidato a gobernador y alcalde. Frente al desgaste de la oposición tradicional, deben emerger nuevas alternativas que amplíen el panorama. Se trata de pensar no solo en el presente, que por demás es terrible, sino también colocar un poco de energía en el futuro a corto y mediano plazo. ¿Qué opina usted?

CLARIDAD. Una de las incógnitas en los partidos y movimientos que integran la oposición que lidera Juan Guaidó, es que hará a partir de los resultados de la consulta popular. Sobre el tema participé en una amena conversación virtual entre un grupo de dirigentes políticos y Carlos Alaimo, presidente del Partido Centro Democrático (PCD), soltó su apreciación sobre el tema: “Los partidos y la sociedad hicimos el esfuerzo de impulsar la consulta popular. En el PCD, por ejemplo, activamos más de 100 comandos solo en Maracaibo a pesar de la carencia de recursos, escasez de gasolina y el acoso del oficialismo. Pero nos queda la duda qué hará Guaidó con ese mandato popular y cuál será la estrategia a seguir. No queremos más fracasos y decepciones. Queremos resultados. Sería decepcionante que solo usen los resultados para justificar su continuidad al frente del interinato, mientras el pueblo sigue pasando calamidades. Desde el PCD vamos a estar muy vigilantes y críticos, porque el pueblo cumplió y acudirá a participar en la consulta, pero nos tocará exigir mayor claridad y menos intereses personales al G4 que debe desaparecer y que nazca el GVenezuela”. No solo yo como periodista y ciudadano tiene recelo con el uso que dará Guaidó y su cofradía a los resultados de la consulta. Esperemos lo mejor.

DOLARIZACIÓN. De nuevo aparecen las contradicciones internas en el chavismo en relación con la dolarización “no oficial” que está en marcha en Venezuela. El último disparate tiene que ver con la aprobación de un impuesto a las grandes transacciones en divisas, con el supuesto fin de construir una especie de protección en torno al bolívar que sigue muriendo por obra y gracias de más de 20 años de errores y tragedia chavista. ¿Por qué contradicciones? Porque evidentemente ante el tema hay una división que afecta la claridad con la cual puedan manejar el fenómeno. Cuando se anunció el impuesto, un economista amigo me escribió con su apreciación: “Estos comunistas, con vida de capitalistas, no se si se hacen o son de verdad tan brutos en materia económica. Con ese impuesto no podrán contener la muerte del bolívar, porque la mayoría de las transacciones en dólares se hacen en efectivo o por Zelle, o sea que no transitan los caminos del sistema financiero nacional. Es mínima la cantidad de operaciones en dólares que se hacen usando los bancos, a menos que sea con instituciones del exterior o entre bancos nacionales. La economía subterránea o sumergida es el mercado en el cual se mueven esos dólares, pero además muy lejos de cualquier regulación oficial. Es tan abrumadora la dolarización, que estimo que apenas el 5% de la masa monetaria que se mueve en Venezuela se hace en bolívares”. Ahora voy con las consideraciones políticas. Hay un sector que considera que una vía de alivio a la economía es permitir una dolarización de facto, pero además abrir el país a las importaciones de productos que se vendan en la divisa americana. Inclusive, esa postura creó una burbuja que estalló matando al bolívar. Pero hay otro sector chavista mucho más ortodoxo que rechaza el uso del dólar y quiere proteger al bolívar, cuando esta moneda está en sus últimos estertores. Esos son los autores de aquella circular del Banco Central de Venezuela que con fecha 9 de octubre, generó mayor incertidumbre en la economía y que literalmente buscaba poner un freno a la dolarización, tal como explicamos en VyR. No fue casual que la fulana comunicación desapareció de la web del BCV y nunca más se habló de ella. El chavismo es tan de “rosca al revés” que son incapaces de ponerse de acuerdo con una medida que para la mayoría es lógica: dolarizar; aunque eso tenga un costo terrible para la dialéctica revolucionaria. Adicionalmente, observo desde mi posición de lego en materia económica, que el país está de nuevo cerca del colapso de los medios de pago por lo abultadas de las cifras en bolívares, repitiendo lo ocurrido a mediados de 2018 cuando los puntos de venta casi no soportaban las elevadas cifras. Recordemos que eso empujó la 2da reconversión monetaria que se hizo a trocha y mocha en pocos meses.

ELECCIONES 2021. La semana pasada comencé a revisar los nombres que empiezan a salir como candidatos a la Gobernación del Zulia para 2021. A quienes califican eso de pecado y traición, les recomiendo que bajen sus niveles de radicalización porque, les guste o no, Venezuela se encamina a escenarios de negociación política y diplomática que inexorablemente conducirán hacia la vía electoral. Claro está con un nuevo CNE al 100% y con una depuración del sistema electoral que genere confianza en los ciudadanos. En esta edición hablemos de la Alcaldía de Maracaibo. En el caso de Un Nuevo Tiempo no hay un aspirante claro y más bien podría Manuel Rosales usar esa candidatura como instrumento de negociación, buscando construir la alianza que le permita ser candidato a la gobernación. Quizás el único nombre en UNT que sobresale es Eveling de Rosales, pero sería un error político pretender que ambos aspiren, aunque en política se puede esperar lo peor dependiendo de los personajes. En el caso de Primero Justicia el nombre más lógico es Pablo Pérez, quien fue Gobernador y aún tiene recall en los electores, a pesar del tiempo transcurrido. Otro nombre que aparece en el panorama es Carlos Alaimo, del Partido Centro Democrático (PCD), con la salvedad que se encuentra en el exterior a causa de la persecución política y solo podría regresar en el marco de una negociación que ponga fin al acoso político del oficialismo. Otros aspirantes que podrían surgir son Juan Carlos Fernández, Rafael Ramírez de PJ e inclusive José Sánchez “Mazuco”. Haciendo la salvedad que, en algunos casos, ciertos aspirantes a la Gobernación terminan como candidatos a una alcaldía importante como resultado de las normales negociaciones políticas. La semana que viene voy con la Alcaldía de San Francisco.

WILLY VS FIDEL. Me aseguran que la guerra entre Willy Casanova y Fidel Madroñero por la candidatura del PSUV a la Alcaldía de Maracaibo no es un cuento en el marco de la campaña al 6D, sino una realidad que está afectando a la tolda roja en la capital zuliana. Un ejemplo, es que Fidel solo aceptó a un representante de Casanova en su comando de campaña y es la concejal, Jessy Gascón, pero no es muy tomada en cuenta. El supuesto plan de Fidel es ganar su curul con la mayor votación de todos los diputados, por lo menos del Zulia, para luego iniciar con fuerza su precampaña a la Alcaldía de Maracaibo. Del lado de Casanova me cuenta que este no quiere peleas políticas y se está enfocando solo en tratar de hacer obras, pero en algún momento tendrá que sacar su hacha de guerra, porque solo con la protección de sus aliados en Caracas no podrá mantenerse. En el medio de ambos está Omar Prieto quien, con el fin de sacar a Willy del juego, apoya a Madroñero. Ambos comparten una característica y es que cuentan con apoyo en el cogollo del chavismo. Esa pelea entre Willy y Fidel se torna interesante.

EL CANDIDATO. Un consecuente lector de esta columna me escribe para aclararme que no solo Fidel Madroñero tiene una costosa campaña promocionando su candidatura a la Asamblea Nacional, pues también el director de la Oficina de Prensa del Poder Ejecutivo del estado Zulia (OIPEEZ), Juan García, tiene una obscena campaña radial en la que resalta su honestidad para ser diputado. ¿De dónde saca el dinero para pagar tan ostentosa campaña? ¿Estará usando los recursos de la OIPEEZ para inundar las emisoras radiales con sus cuñas? Que no venga con el cuento chino que son regalos de los dueños de las emisoras radiales. Si yo fuera Omar Prieto le exijo cuentas de su gasto electoral. Y otra pregunta ¿Por qué insistir tanto en su honestidad? ¿Será que quiere diferenciarse de su jefe y otros chavistas de dudosa reputación?

 

Darwin Chávez|@Darwinch857|[email protected]

 

Una respuesta

  1. Hola profe Darwin todos esos supuestos candidatos ya están como el bingo los mismo chipes y a Pablo Pérez le volverán a dar el voto castigo, xq si ya rosales no es querido Pablo menos y bueno yo voy a mi gallo Mazuco pero a gobernador y yo yalesky bracho a la alcaldía y te informo algo no me voy a sentar a negociar cargos con traidores, y otra información hay varios diputados del psuv contagiados Toni boza, la suplente del DIF iraima y enyer

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