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¡ANÁLISIS! Operación “Gedeón”: un “falso positivo” que comenzó con una delación

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La polémica en torno a la Operación “Gedeón” no merma.

Y no disminuye la discusión pública porque hay muchos cabos sin atar, algunas explicaciones sin dar y además demasiadas mentiras en circulación.

Los hechos ocurridos desde el domingo pasado han generado múltiples reacciones y equivocaciones.

Pero además graves consecuencias para la lucha opositora, sobre todo por el origen de las acciones de los cuerpos de seguridad, que devinieron en un “falso positivo” y en argumentos para incrementar la represión oficialista, proviene de una “delación” que salió de la propia oposición.

¿Quién fue el “sapo”?

Adicionalmente, esta frustrada, hasta ahora, operación deja más dudas que certezas sobre el comportamiento de algunos integrantes de la oposición quienes, en su afán de ser “estrellas”, más bien terminan “estrellados” y cometiendo imprudencias.

Este complejo tema lo analizamos en Área Privada de Verdades y Rumores

NOTA: Con el fin de apoyar a los venezolanos en el acceso a información y análisis de calidad, en el marco de la emergencia por coronavirus hemos decidido en Verdades y Rumores, abrir temporalmente el acceso a la sección Área Privada.

 

Construyendo el show del “falso positivo”

Hagamos un recuento de lo que verdaderamente ocurrió.

Tal como hemos explicado en VyR, el show que ha montado el régimen con base en un “falso positivo”, comienza con una “delación” desde la oposición que informó de la presencia de estos exmilitares en Venezuela.

La información entregada a Diosdado Cabello explicaba que el pasado domingo 3 de mayo, en horas de la madrugada un grupo de 8 integrantes de la Operación “Gedeón” estarían en un punto costero de Macuto, estado La Guaira.

No iban a intentar ingresar en Venezuela, porque siempre estuvieron en territorio nacional. No venían en embarcaciones, porque más bien debían recibir un dinero y abordar una embarcación ligera para salir del país rumbo a Curazao.

No llevaban armas lo que explica que no hubo enfrentamiento con los supuestos pescadores que los vieron inicialmente, ni con los funcionarios militares y policiales que llegaron poco después.

Como entender que, si estaban armados ¿no hayan enfrentado a los pescadores?

Les sembraron armas y equipos de computación.

Pero ahí el equipo que los masacró encontró un tesoro: los teléfonos de los ajusticiados.

A partir de sus teléfonos, lograron ubicar al resto de los que fueron detenidos en las operaciones adicionales.

Pero además hay una realidad que el régimen pretende ocultar: todos los apresados y los masacrados, estaban en Venezuela, incluyendo a los gringos.

No hubo ningún intento de infiltración, porque ya estaban infiltrados.

Tan infiltrados estaban, que solo la delación de un opositor permitió al régimen saber sus ubicaciones.

El trofeo mayor para el oficialismo

La detención de los mercenarios norteamericanos, Luke Denman y Airan Berry, llenó de alegría al oficialismo.

¿Por qué?

Porque son las piezas más importantes de todo el grupo de detenidos ya que son ciudadanos de Estados Unidos.

Pero además pueden servir como instrumento de presión, disuasión y negociación con la gestión de Donald Trump.

Es bien sabido que EEUU no negocia con personajes ligados con el terrorismo, pero también es cierto que, en algunas ocasiones, evita cometer errores que pongan en peligro la vida de secuestrados o detenidos.

En el oficialismo apuestan que no habrá ninguna acción militar de ese país, para no poner en riesgo a los dos norteamericanos.

El “sapo” de la oposición

Más allá de la pertinente o imprudente que pueda ser la Operación “Gedeón” y también lo resaltante que es entender y desmontar el “falso positivo” del régimen, también es importante analizar quién pudo ser el “sapo” que delató a las víctimas y detenidos.

¿Por qué?

No solo es interesante dibujar quien pudo ser el “sapo”, sino la maraña de intereses que afectan a la oposición en su lucha por una transición democrática en Venezuela.

La presencia del “sapo” es una señal no solo de la fragilidad opositora, sino de los intereses que están sobre el tablero.

¿Quién pudo ser el delato?

Analicemos algunas de las cualidades que debe tener.

En primer lugar, no es cualquier dirigente de la oposición, sino alguien que tiene contacto directo con Diosdado Cabello.

Pero tener comunicación con DC no es suficiente, sino que este “sapo” debe ser alguien creíble para el dirigente chavista, para que este confiara en la información y ordenara el despliegue que esperó a los 8 sujetos en Macuto.

El dato que recibimos, desde los cuerpos de seguridad, señala que el delator no usó intermediarios, sino que entregó los detalles directamente a Cabello.

Pero hay algo mucho más resaltante: parece ser parte del entorno de Guaidó.

Y finalmente, el delator tenía detalles de una operación que no era conocida por muchos.

Tomando en cuenta ese detalle, busque usted las respuestas a las siguientes preguntas:

¿Quién en la oposición estaría interesado en abortar la Operación “Gedeón”?

¿A quién en la oposición no le conviene que en Venezuela se inicie una transición liderada por Guaidó?

¿Quién en la oposición puede tener el interés de sobresalir por encima de Guaidó?

¿Quién en la oposición ha jugado adelantado en otras ocasiones?

¿Quién estaba interesado en quedar bien con sus aliados chavistas?

Unidad con estrellas, estrellados e imprudencias

El otro aspecto interesante de resaltar es la fragilidad de la unidad y de la estrategia que están siguiendo, a raíz de las confesiones de quienes están detrás de la misma.

Es bien sabido, que hay personajes que integran la Unidad que están muy comprometidos con el oficialismo, pero además hay otros que en su afán de ser “estrellas” terminan “estrellados”.

Algunos aspirantes a “estrellas” financian denuncias y revelaciones que afectan la lucha.

Otros aspirantes a “estrellas” cometen imprudencias que pueden ser costosas para la estrategia.

Y otros aspirantes a “estrellas”, con reputación de buenos estrategas políticos, demostraron que no están preparados para lidiar con un conflicto tan particular como el venezolano.

La mezcla de todos esos aspirantes a “estrellas” han puesto la torta en el manejo de las consecuencias del “falso positivo”.

Por otro lado, en el comunicado que hizo público el partido Primero Justicia hay dos detalles, que dan señales:

… “Replantear los mecanismos de toma de decisiones en la oposición y replantear el rol del Centro de Gobierno, para que se respete verdaderamente la Unidad y se vuelva a colocar el foco de la lucha política en la salida de Maduro del poder”.

Pero, además:

… “Primero Justicia rechaza y condena públicamente los recientes sucesos acontecidos en varios lugares del litoral venezolano. Son acciones, como lo sucedido el 30 de abril de 2019, que terminan frustrando a nuestro pueblo y destrozando la con­anza entre quienes luchamos por el cambio político”.

¿Consigue ese comunicado responder algunas de las dudas?

Pero además es bueno preguntarse finalmente:

¿Esa Operación “Gedeón” no era o es una imprudencia en el actual escenario de mucha presión internacional?

¿No es preferible apostar a esa presión para una salida política o un evento “sobrevenido”?

Como comentamos en VyR, la crisis venezolana da para todo.

 

Darwin Chávez|@VerdadesRumores

 

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