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El pasado 18 de abril, en el municipio Carirubana del Estado Falcón, se efectuaron una serie de allanamientos y aprehensiones por organismos de seguridad del estado, en búsqueda de presuntos integrantes del llamado “Cartel de Paraguaná”, cuyos cabecillas estarían –supuestamente- ligados a una familia de la región, vinculada a personeros del oficialismo, esto según imágenes de eventos sociales y fiestas privadas. Este suceso encendió la opinión pública de la región falconiana.

Cuando ya parece haber bajado la marea, comienzan a verse las heridas en la península de Paraguaná. A esta población, que solía sentirse orgullosa de ser la fuente de combustible no solo de Venezuela sino del mundo entero, ahora solo le queda la resaca de varios días de incertidumbre en medio de la cacería de varios mafiosos que ya tenían años haciendo vida en el estado.

Aquellos que se levantaban a las tres de la madrugada para salir a las refinerías a trabajar, aquellos que invirtieron su vida y sus recursos en esa región para convertirla en una atractiva zona libre, ven ahora a su ciudad estigmatizada con la mancha del narcotráfico y la mafia.

Quedan allá los herederos de las mafias con sus lujos escondidos, sin poder hacer alarde de ellos, porque apestan a delito. Y los que se aprovecharon de la bonanza del lavado de capitales, ahora remojan sus barbas a ver si se salvan del incendio. 

LA ENVIDIA DEL MOCHO AL TUERTO

Entre detenciones y escándalos, sigue un pueblo sin agua, sin luz, sin comida, sin servicios de salud, mientras hay quienes autodenominándose dirigentes políticos siguen sus discusiones estériles de política, acusándose unos a otros en distintas redes sociales, en medio de una crisis a la que muy pocos podrán sobrevivir dignamente en un país dolarizado, con una moneda que ha roto todos los records de devaluación imaginables, donde difícilmente alguien podrá tener una vida de lujos, a menos que reciba beneficios del régimen, incurra en la corrupción u obtenga recursos provenientes del narcotráfico. 

Los únicos que podrían salvarse de esa jungla oscura en la que se convirtió la sobrevivencia en Venezuela, y consigan asegurar un plato de comida, serán quienes tengan algún negocio relativamente estable, pero, seguramente para poder subsistir, tendrán que recurrir a prácticas poco éticas, ya sea para obtener combustible o simple dinero en efectivo. En otros casos, apenas podrán comer quienes reciben remesas de familiares en el exterior.

Que temerario se ha convertido ese ejercicio de ver la paja en el ojo ajeno en Venezuela.

RECORDANDO AL DOCTOR VALERIO

¿Recuerdan aquel personaje de un ambicioso médico sin escrúpulos de la famosa novela “Por Estas Calles” ?, no solo lo recuerdo a él, recuerdo a quienes lo han representado a lo largo de la historia cotidiana de Venezuela, por ejemplo aquellos que cobraban por nómina en el seguro social, sin pasar una sola consulta al día, entre otros.

Pero, la otra cara de la moneda es lo más humano, dicen que las crisis sacan lo mejor y lo peor de las personas, lo mejor es lo que ha salido de muchos médicos honestos, y abnegados que hoy ejercen prácticamente de gratis en nuestros hospitales venezolanos, quienes antes de la pandemia del covit-19 ya tenían que trabajar bajo cualquier cantidad de riesgos.

El día 23 de abril, se conoció el caso de dos Médicos, detenidas en el Hospital Calles Sierra, por guardar en su lockers insumos sobrantes donados por los propios pacientes que ya no los necesitaban, esto para tener a la mano en el caso de pacientes que si lo requirieran.

Pues, he aquí que fueron denunciadas por milicianos a cargo de la seguridad de la institución, quienes decidieron que esas doctoras eran unas delincuentes. Para ellos es difícil comprender que existan actos verdaderamente humanitarios y desinteresados. 

Para el momento de la redacción del presente artículo, se conoció la liberación de las doctoras por parte del fiscal encargado, un caso que jamás debió existir.

Por cierto, excelente respuesta por parte de la Sociedad Venezolana de Anestesiología del Estado Falcón.

 

Raquel Medina|@raquelamandam| Instagram: @instantesdehoy|Periodista|CNP 17.683

 

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