Verdades y Rumores| Diario Digital de Interpretación y Opinion

DE INTERÉS

CAIGA QUIEN CAIGA|Leopoldo no lo dirá, pero lo hará

VERDADES Y RUMORES|Las lecturas y dudas que deja la huida de Leopoldo López

EFRAÍN RINCÓN|Los desafíos de la democracia en América Latina

ANTONIO DE LA CRUZ|Escenario electoral presidencial en Estados Unidos

EL PAÍS SILENTE|El Zapato…de Guaidó y el “Chavismo Zombi”

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on email
Email
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram

Estuve viendo con mucha atención la llegada de Juan Guaidó a Venezuela, luego de su gira internacional, durante la cual estrechó la mano de los líderes más importantes de mundo, quienes ratificaron su apoyo a la causa que le ha tocado liderar a este oriundo de Vargas. Tristemente, algunos lugareños de su tierra lo emboscaron con insultos, groserías, golpes y porrazos, pero este muchacho se contuvo, ni se inmutó ante tales actos descabellados, provocados, planificados y ejecutados, seguramente, por hordas financiadas desde las más altas cúpulas del chavismo zombi.

Vencido el obstáculo, con tanta calma y elegancia política, el líder opositor llegó a Caracas y en Chacao, se dirigió a sus seguidores, contándoles cómo le había ido y qué había logrado, pero lo más importante, reconoció sus errores una vez más y aseguró que las estrategias “por venir” serán otras.

Un poco antes, y mientras subía a Caracas la caravana de Guaidó, los medios de propaganda del régimen difundían a un grupo de mujeres, supuestamente del estado Vargas – recuerden que lamentablemente para este régimen, todo lo que muestren es “supuesto”, debido a los revelados intentos de hacer pasar unas cuantas “bolas” por ciertas –  alardeando de haberle dado una paliza a Guaidó; de haberlo hecho correr y de haber capturado la “joya de su corona”, un zapato. Aquello me causó risa, primero, porque nunca vi a Guaidó detenerse a reclamar su zapato; segundo, nunca le llegaron a detener el paso, así que mucho menos lo tumbaron para quitarle un zapato y tercero, Guaidó NUNCA CORRIÓ…caminó rápido sí, más por el impulso de su pequeño grupo de escoltas que, en mi opinión, no eran tales, sino un pequeño grupo de compañeros de lucha o amigos que fueron a recibirlo y a quienes se les  notaba su desconocimiento acerca de cómo proteger a alguien en esa situación y de la importancia de Guaidó.

En fin, regresando al cuento de las “cazadoras de zapatos” o las libertadoras de Vargas, independientemente de estar seguro de la mentira, como buen periodista, revisé cuadro por cuadro todo el video, hasta que Guaidó entró en la camioneta que lo llevó a Caracas y sorpresa, Guaidó no solo tenía sus dos zapatos, sino que los dos eran zapatos de goma. Por supuesto, lo que yo hice no lo hace ningún “clapciano” – léase “habitante del planeta CLAP”- ni siquiera alguno que tenga cierta duda del régimen; por supuesto no lo hace un militar que esté harto de tanta vagabundería y cinismo de mentado “usurpador en Miraflores”, su combo y los locos, que les toca proteger y mucho menos, los que están pagando con clap a esa “mujeres luchadoras por la revolución” a quienes de seguro le encomendaron esa misión, pero al no poderla lograr, decidieron montar una farsa para justificar su “sueldo revolucionario”. Como, aparentemente, son caimanes del mismo caño, mientras uno los engaña con bolsitas clap, las otras o los otros, le engañan con video falsos. Quién sabe, pudo ser.

Ahora bien, más allá de zapato de Guaidó, a quién está dirigido ese video, tan oportuno ese mismo día y a la hora que fue difundido?

Pues, por supuesto que estuvo dirigido a  aquellos televidentes que aún permanecen del lado oscuro de esta historia, es decir apoyando “el proceso”, grupo que, desde hace dos años, han ido mermando en las asistencias a los actos del gobierno; ya no le paran a las amenazas y son los principales críticos de las bolsas clap y cualquier otros mecanismo de “ayuda social” que Maduro, su combo y los Locos han estado repartiendo para el supuesto beneficio de sus seguidores.

¿Porqué perder el tiempo en difundir esos videos?

Ellos no están perdiendo el tiempo; ellos hacen lo correcto, porque pierden seguidores y ese video demuestra, aunque sea de manera fraudulenta, que la fuerza está con ellos, porque le está diciendo, que ellos sí pueden poner una mano encima a Guaidó cuando les dé la gana y no le tienen miedo a las amenazas de países como EEUU que han advertido al régimen acerca de no lastimarlo. Ese video además, inculca en ellos que el verdadero revolucionario es el pueblo, quien, en la estrategia de “utilizar al más pendejo” que aplica este régimen desde 1999, y sin lugar a dudas el verdadero papel del pueblo chavista en la planificación del trío calavera que nombre arriba, la estúpida idea de que la “robolución”, como la tildan los medios nacionales e internacionales opuestos al régimen, es más poderoso que cualquier imperio norteamericano. Clásico mensaje comunista del siglo XX.

Es importante amigo lector entender que todo, absolutamente todo, hasta lo que creemos nosotros que les salió mal, fue debidamente planificado y cada hecho ocurrido tiene una razón de ser. Así como el Capitalismo salvaje existe, el comunismo salvaje y animal también y éste jamás hará algo sin premio económico y sin tener claro que no sea el objetivo principal destruir cualquier “estorbo” político o social que evite la existencia de la utopía radical y violenta más sangrienta que ha existido a lo largo de la historia del mundo. Sin embargo, y con la esperanza que nos caracteriza, y por aquello de que los ciclos históricos se pueden repetir, como el comunismo salvaje y radical FRACASÓ en el siglo XX, estamos seguro que este chavismo zombi tiene sus días contados.

El chavismo zombi

Recientemente, en una reunión con algunos de mis discípulos en periodismo, la primera de este año, conversábamos sobre el país. Y cómo no hacerlo, de los ocho (8) que nos sentábamos a la mesa, ahora somos la mitad. En menos de dos años, cuatro de mis colegas se han marchado a EEUU, Chile, España y República Dominicana. Y con ellos, sus familias.

Si bien es cierto la merma de seguidores del chavismo de Maduro ha caído aún más estrepitosamente en los último seis años, no menos cierto es que en los últimos cuatro ha sucedido lo propio con los seguidores de la oposición, la diferencia quizás es que ese gran grupo de personas, de distintas edades, aunque la mayoría jóvenes menores a 30 años, se ha ido físicamente y con ellos: la audiencia colectiva necesaria en cualquier país democrático para concurrir a votar; asistir a marchas, aglutinar votos y pensamientos alrededor de una causa y otras, debilidades en cifra que hoy tiene el sector opositor comparado con las del régimen que, pese a todo lo malo que es, ha logrado mantener a un mínimo de seguidores a su alrededor, por lo menos para simular llenar, con menos fuerza, una avenida, un estadio, una sala en algún teatro público, edificio gubernamental, en la academia militar o simplemente pararse frente al balcón del pueblo. A ese pueblo “robotizado” yo lo llamo “El chavismo zombi”. Pues es controlado por una cúpula su pensamiento y por una bolsa de “comida”, su estómago.

La alegoría con el famoso personaje de la ficción cinematográfica es simple, un Zombie, término en inglés, es un muerto en vida, producto de un momento apocalíptico, que en la nueva realidad,  busca alimentarse del vivo, con qué fin, ninguno, solo saciar su hambre, como cualquier animal, que no odia al otro, pero debe alimentarse. Para hacerlo, el zombi solo irrumpe y a un paso dificultoso, pues ha perdido todo raciocinio y por lo tanto, su movilidad corporal es torpe, cuando escucha ruido y huele la vida. Aunque en films reciente, los zombis corren y lo hacen rápido.

Tal y como pueden apreciar, el chavismo zombi encaja completamente y casi al dedal, como diría un sastre, al concepto anterior. El chavista zombi es lo que ha quedado después de la muerte de Hugo Chávez, evento, que en mi opinión, desató el apocalipsis chavista. La cifras, gubernamentales por cierto, del propio CNE en manos de chavismo y los cubanos, desde mucho antes de morir Hugo Rafael, revelan que  la “robolución” del siglo XXI, venía “palo abajo” y luego, con Maduro, el apocalipsis se incrementó y aunque no daban por ellos ni un medio de los viejos, llegaron al 2020. Fíjese amigo lector si no han sabido gestionar su planificación. Sin ninguna obra prometida en 1999. Sin su líder; sin modernidad; sin moneda y peor aún, sin petróleo. Por el contrario, 21 años después, corrupción sin precedentes; acusaciones de narcotráfico hasta en las altas cúpulas del poder civil y militar; ladrones de diamantes, oro, plata, boltán y cuanto mineral hay en nuestras tierras. Desapariciones de líderes políticos opositores; supuestos suicidios de políticos opositores presos en recintos del poder central. Altos niveles de pobreza y marginalidad; hambruna extrema y altos niveles de desnutrición. Realidades que han  traído consigo al chavismo zombi.

Estoy convencido que ese movimiento de seguidores que aún conserva el régimen de Maduro, su combo y los locos, no son otra cosa que zombis. Personas sin ideales, porque se les ha enseñado a no pensar. La cúpula piensa por ellos. Solo reciben y se han acostumbrado.  Solo desean  ser alimentados, pues están pasando hambre, pero la bolsa clap calma y el régimen se las da. Se sacian el hambre y como a los corderos y al ganado vacuno, antes de llegar al matadero. De allí que el zombi chavista se conforma con lo que le dan, porque le han hecho creer  y se lo han creído, que NADIE ni NADA sobre la tierra es mejor que esta Apocalipsis EN LA QUE VIVEN. Sin embargo, y hay que dar gracias a Dios, los creyentes y los ateos a la historia, que quienes han promovido todo esto NO HAN PODIDO, ni podrán entender que vivimos en el siglo XXI, en la sociedad digital y no en la Cuba de 1959. Así como los que se fueron de Cuba desde 1960 hasta hoy, por balsa, exilio, etc, ninguno ha regresado a su tierra, esos casi 6 millones de venezolanos que se han ido, entre ellos unos cuantos chavistas, tampoco lo harán, pero, mientras están allá afuera le muestran a sus pares que permanecen aquí, como es verdaderamente el mundo del siglo XXI y no la pocilga en la que el chavismo zombi quieren que vivan y por mucho que les den las CLAP y crean que los tienen amaestrados, sepan que si bien es cierto ninguno de ellos allí, alrededor de Guaidó o de la periodista a la que los zombis golpearon para poder comer, movieron un dedo por evitarlo, TAMPOCO lo harán por Uds. cuando los estén cazando y celebrarán después que todo pase, como lo hicieron con Kadafi y Saddam.

Hasta la próxima….

Ismael Rojas|Periodista|@isma64|@elpaissilente  

 

ACEPTAR TODAS LAS COOKIES    Más información
Privacidad