Verdades y Rumores| Diario Digital de Interpretación y Opinion

DE INTERÉS

ANÁLISIS PAÍS|Una nueva fractura afecta a la oposición venezolana

NOTAS LIBERTARIAS|Ley o garrote

SIN ANESTESIA|Jugando con la esperanza

SÍNTESIS DEPORTIVA|Se complican las eliminatorias para la Vinotinto

ANÁLISIS PAÍS ¿Qué nos depara el 2020 a los venezolanos?

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on email
Email
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram

Más conflicto político.

Más hiperinflación.

Más dolarización.

Y mucha más migración.

El 2020 no pinta nada bien para Venezuela y sobre todo, para la mayoría de los venezolanos que no tienen como ingresar a la burbuja de fantasía, que se ha creado en algunos grupos sociales que manejan dólares.

En lo político, la oposición tiene que rediseñar su estrategia a partir de la reelección de Juan Guaidó, porque está claramente demostrado que no pueden seguir por el mismo camino, que no les permitió concretar el “cese de la usurpación”. Si no hay un viraje, sencillamente nada pasará y se profundizará la frustración en la mayoría.

En lo económico, el régimen seguirá dejando que las “fuerzas del mercado” sigan provocando los pequeños ajustes que se observan en la economía, pero sobre todo que se amplíe la burbuja de prosperidad en la cual viven aquellos que tienen acceso a dólares y pueden cubrir sus necesidades y excentricidades con esos ingresos.

En lo social, todas las proyecciones hablan que 2020 será el año en el cual la crisis migratoria venezolana, supere a la de Siria y la diáspora supere los 7 millones de personas que han huido del conflicto. Mientras que para quienes se queden en el país resistiendo, los problemas van a empeorar.

PAÍS político

Oposición: la coalición que lidera Juan Guaidó, si logra superar la sesión de reelección del 5 de enero, tendrá que dar un fuerte y convincente viraje, porque no pueden seguir actuando bajo la misma estrategia que pusieron en marcha en enero de 2019. No lograron el “cese de la usurpación” y eso es una verdad del tamaño del territorio nacional. No es posible negar que hay avances importantes como el reconocimiento de más de 50 naciones, además de las sanciones que han afectado las redes de corrupción del oficialismo; pero nada de eso ha sido suficiente. Si no hay un cambio radical, van a seguir obteniendo los mismos resultados y nada cambiará. Guaidó es el líder opositor mejor ubicado en la opinión pública, pero eso no es inagotable. Si Guaidó no modifica su camino, al final de 2020 estaremos reeditando el “Déjà Vu” con el fracaso y la desesperanza como sus principales rasgos. Guaidó y la oposición están en una encrucijada difícil de manejar, mientras que los radicales opositores siguen perdidos en sus locuras de acciones violentas que saquen a Maduro y compañía. El otro reto opositor son las posibles elecciones y su participación en el proceso. Los estudios de opinión pública revelan que más de 60% de los encuestados quieren votar, pero esa participación dependerá de que logren la depuración del sistema electoral y se restablezca la confianza en el voto.

Oficialismo: del lado chavista no todo es tranquilidad. Hay preocupaciones y claras divisiones en torno al camino que deben tomar. Un sector moderado persiste en su idea de construir una salida electoral que les permita sobrevivir políticamente, mientras los radicales insisten en su búsqueda del colapso final del país para sostenerse en el poder. Pero más allá de sus necesidades y objetivos políticos, el régimen tiene que actuar para superar los problemas que afectan a la población, de los cuales no están exentos sus seguidores. Si no hay signos de mejoría, sencillamente su base de apoyo político seguirá mermando, lo que es un peligro frente a las posibles elecciones a realizar este nuevo año. Aunque usted no lo crea, en el oficialismo se sigue discutiendo la posibilidad de una renuncia de Maduro, como mecanismo de distensión política. Inclusive el mismo pareciera que quiere salir del poder, pero para eso necesita de un acuerdo que le de garantías. Renunciar por renunciar no está en sus planes, porque quedaría a merced de sus enemigos internos y externos.

Comunidad internacional: los países que están ocupados de la crisis venezolana también necesitan rediseñar su estrategia, porque solo con sanciones no van a lograr el objetivo final. Sobre todo, hay que tomar en cuenta como la crisis venezolana desapareció de la agenda del presidente de EEUU, Donald Trump; mientras Argentina cambia su postura con su nuevo presidente, además que Chile y Colombia tienen problemas internos que son una prioridad por encima de la necesidad de resolver el conflicto venezolano. Si EEUU sigue reduciendo su interés en el tema Venezuela, habrá una mayor flexibilización y eso beneficia al oficialismo.

PAÍS económico

Crisis: el régimen debe atender con urgencia los problemas de la economía. Esa fórmula de dejar que las “fuerzas del mercado” alimente una burbuja de prosperidad que beneficia a unos pocos, es limitada y en cualquier momento esa burbuja podría estallar. Pero sobre todo porque la mayoría de sus seguidores no se benefician de esa burbuja, sino que están sobreviviendo en medio de graves penurias.

Reservas: los ahorros del país en las cuentas del Banco Central de Venezuela seguirán cayendo y es probable que, en los primeros meses de 2020, caigan por debajo de los US$7 mil millones por primera vez en muchos, pero muchos años.

Petróleo: a menos que ocurran situaciones en el Medio Oriente que impulsen los precios, el mercado del petróleo venezolano seguirá fluctuando entre 50-60 dólares por barril.

Dólar: el mercado cambiario seguirá inestable, que es un rasgo que ya tiene varios años presente.

Indicadores: seguirá la poca transparencia por parte del BCV en cuanto a las cifras que miden el comportamiento de la economía.

PAÍS social

Migración: en la medida que no se produce un cambio político, en la misma proporción aumentará la migración de venezolanos hacia el exterior huyendo de la crisis. Las proyecciones de la ONU indican que a finales de 2020 la diáspora podría superar los 7 millones de personas, sobrepasando lo ocurrido con la guerra en Siria.

Servicios: estos seguirán colapsando, sobre todo electricidad y agua, en la medida que no hay inversiones públicas que permitan superar los problemas que los afectan. En cualquier momento habrá nuevos apagones nacionales, que incluso podrían superar el ocurrido en marzo de 2019.

 

Darwin Chávez|@VerdadesRumores

ACEPTAR TODAS LAS COOKIES    Más información
Privacidad