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Venezuela vive un constante “Déjà Vu”. Año tras año cerramos un nuevo período regresando a momentos difíciles en los cuales el sufrimiento del pueblo se intensifica, al igual que la represión por parte del régimen contra quienes son sus adversarios políticos.

El “Déjà Vu” se expresa con un comienzo entusiasta con opciones claras de cambio, pero al final del año las cosas no siguen igual, sino peor porque el país continúa deteriorándose y todos los indicadores empeorando; mientras que la migración ahora no sólo es hacia el exterior, sino también interna porque el pueblo se muda de ciudad, especialmente a Caracas, buscando la normalidad perdida.

El “Déjà Vu” económico también es claro y evidente porque la economía durante 2019 solo muestra retrocesos: más hiperinflación y más dolarización son los rasgos más distintivos de la Venezuela económica, mientras el bolívar sigue muriendo a manos de la poca acción oficialista para evitar su desaparición.

El “Déjà Vu” social también es marcado. La sociedad venezolana sigue desmantelándose producto de la migración. Se estima que a finales de 2020 la huida de ciudadanos superará la catástrofe siria producto de la guerra. Otra de las particularidades de este “Déjà Vu” es el colapso de los servicios públicos, hasta el punto que de nuevo una parte importante de la población pasará sus navidades a oscuras.

PAÍS político

Oposición: el sector adverso al régimen vive su propia crisis interna producto de las maniobras azuzadas por el oficialismo, con el fin de impedir la reelección de Juan Guaidó. Primero quisieron comprar los votos de los parlamentarios, ofreciendo altas sumas de dinero, pero cuando eso fracasó retomaron la represión a través del TSJ y de los cuerpos de seguridad. Lo más grave es que hay factores opositores que son aliados del chavismo en esa estrategia. Por otro lado, la oposición cierra otro año sin consumar el gran objetivo que es el cambio político, con el propósito de iniciar la recuperación. 2019 fue un año de grandes avances porque hay un presidente interino reconocido por más de 50 países y hay toda una coalición de países que han tomado fuertes medidas contra el liderazgo oficialista. Pero aún no alcanza para poner fin a la tragedia. 2020 se avecina mucho más intenso en esta materia, porque hay sectores del régimen que buscan el colapso total, mientras los más moderados pareciera que buscan una salida electoral que les favorezca.

Oficialismo: el régimen retomó con fuerza la represión como mecanismo para golpear a sus adversarios políticos. Hay una especie de cacería de diputados a quienes se les endosan diferentes delitos relacionados con la supuesta rebelión. Este lunes el TSJ decide el allanamiento de la inmunidad a cuatro parlamentarios, mientras a otros los acosan y buscan detenerlos. La intención es clara porque buscan reducir la cantidad de diputados con derecho a voto en la sesión del 5 de enero en la cual se votará la reelección de Juan Guaidó.

Comunidad internacional: a pesar de las recientes declaraciones de Elliot Abrams sobre la crisis venezolana, está muy claro que Estados Unidos sólo contempla acciones políticas para impulsar el cambio, descartando cualquier acción militar. Inclusive las recientes decisiones de los países que integran el TIAR, es evidente que hay una disminución de la presión internacional. Ese es el resultado, entre otras razones, de la conspiración que la izquierda internacional ejecutó en Ecuador, Chile y Colombia; que obligó a sus gobiernos a atender la crisis interna y dejar a un lado la presión contra el chavismo.

PAÍS económico

Crisis: lo más resaltante de 2019 en materia económica se evidencia en una mayor inflación, el auge del uso del dólar como moneda de uso casi que común y la muerte del bolívar. Es resaltante la falta de acciones claras por parte del régimen. Tal como hemos explicado en VyR, y a pesar que sea una contradicción con el socialismo que ellos predican, el oficialismo dejó que las fuerzas del mercado actúen para generar algo de equilibrio, en medio de las distorsiones.

Reservas: los ahorros del país en las cuentas del BCV cerraron la semana en US$7.521 millones.

Petróleo: el precio promedio del petróleo venezolano comienza la semana en US$55,07.

Dólar: el mercado cambiario sigue en alza. La tasa que informa el BCV cerró en Bs.S 46.304,26; mientras que el dólar paralelo se ubicó en un promedio de Bs.S 47.965,74.

Indicadores: el Banco Central sigue sin actualizar los indicadores de la economía.

PAÍS social

Migración: la intensa movilización de la población venezolana se mantiene. Por un lado, la migración de venezolanos al exterior podría superar las cifras generadas por el conflicto armado en Siria a finales de 2020. Mientras que la migración interna también aumenta, con la gran cantidad de personas que se mudan a ciudades con menos problemas, como Caracas, buscando normalidad.

Apagones: este fue el año en el cual se palpó con mucha fuerza el deterioro del sistema eléctrico nacional, teniendo al Zulia como el estado más afectado. El gran apagón nacional del 7 de marzo fue el evento más trágico. De nuevo la falta de electricidad podría amargar aún más las navidades de los venezolanos.

 

Darwin Chávez|@VerdadesRumores

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