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ANÁLISIS PAÍS ¿Qué hará ahora Donald Trump con el conflicto venezolano?

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La destitución del asesor de seguridad de EEUU, John Bolton, hizo temer que habría un cambio importante en la estrategia de Donald Trump hacia el conflicto venezolano. En un primer momento se pensó que se inclinaría más hacia la negociación como mecanismo para salir de la crisis.

Pero el mismo Presidente de los Estados Unidos aclaró el tema, al afirmar que él tiene una postura mucho más radical que Bolton sobre la situación en Venezuela. Eso presagia un giro interesante en lo que ha sido la conducta de esa nación hacia la volatilidad nacional.

En ese punto hay que tomar en cuenta el ambiente de pre guerra que existe en la frontera con Colombia. Esa es una zona que fue convertida en un polvorín. Cualquier chispa puede encender un conflicto de baja intensidad que sirva para cambiar el rumbo. En relación con eso inferimos que el oficialismo planea crear un “falso positivo”.

También es posible que Trump asuma mayor protagonismo en una negociación, que bien puede ser la promovida por Noruega o crear otro escenario de diálogo con mucha presión contra el régimen. Con el mandatario estadounidense se puede esperar cualquier cosa.

PAÍS político

Oficialismo: el régimen persiste en su estrategia de intentar apagar fuego con gasolina, con su interés por elevar la tensión en la fronteriza con Colombia. Como hemos explicado en VyR, con esos movimientos parece perseguir varios objetivos, entre ellos generar un “falso positivo” que ocasione un conflicto de baja intensidad y eso que les sirva para dividir a la comunidad internacional y además para tratar de desvirtuar la presión de los países que los están cercando. Pero otro de los aparentes fines es fortalecer su posición frente a una negociación elevando su agresividad y buscando convertirse en un enemigo que puede desencadenar un enfrentamiento armado con Colombia. En ese plan la nueva alianza que promueve el reagrupamiento de las FARC es un elemento primordial. A la par, el régimen mantiene sus contactos con Noruega con el fin de reanudar las conversaciones con la oposición. En esta idea, el posible cambio en el enfoque estratégico de EEUU a raíz de la salida de John Bolton, los puede ayudar a alejar la posibilidad de una acción de fuerza y más bien ganar terreno en su meta de obtener los beneficios y así ceder el poder; pero también puede acelerar su caída a través de medidas radicales. Al mismo tiempo siguen corriendo fuertes riesgos, porque con una mínima chispa puede estallar el polvorín en la frontera.

Oposición: la destitución de John Bolton preocupó al sector radical de la oposición, aunque no a la mayoría que lidera Juan Guaidó. La negociación sigue latente para los adversarios del régimen, pero deben mantenerse firmes en su postura de cese de la usurpación, renovación del CNE y elecciones verdaderamente libres y transparentes. En ese sentido, la oposición debe estar atenta a una reanudación de las conversaciones y aprovechar si Estados Unidos finalmente se adhiere a esas negociaciones. Pero al mismo tiempo debe mantener la presión para que la OEA apruebe la activación del TIAR. Inclusive la mayor agresividad de Trump puede conllevar una salida de fuerza.

Comunidad internacional: la coalición de países que busca salidas a la crisis venezolana al mismo tiempo que analiza la activación del TIAR en el seno de la OEA, no deja de vigilar la peligrosa situación en la frontera entre Venezuela y Colombia. También es prudente agregar que buena parte de estas naciones busca la reactivación de las conversaciones. Hay varios frentes internacionales en marcha.

PAÍS económico

Crisis: la economía venezolana sigue al garete y la mejor demostración de la vigencia de un sistema socialista manejado por el capitalismo, es como el mercado detuvo el aumento en la cotización del dólar, hasta llevarlo a mantenerse alrededor de los 21 mil bolívares. No hay control sobre la economía, ni acciones para remediar los problemas que afectan a la población. Mientras tanto, Maduro sigue mintiendo al anunciar la revisión de los precios acordados que nadie respeta, porque siguen obviando la presión que ejerce la cotización del dólar en la inflación.

Reservas: los ahorros del país en las cuentas del Banco Central de Venezuela cerraron la semana en $8.293 millones.

Petróleo: el precio promedio de la cesta petrolera venezolana comienza el nuevo período en $56,23.

Dólar: el mercado cambiario se estabilizó luego de varios días de turbulencia. La tasa que publica el BCV se ubicó en Bs.S 21.444,65, mientras que el promedio en el mercado paralelo cerró en Bs.S 21.003,59.

Indicadores: el Banco Central de Venezuela sigue ocultando los indicadores de la economía venezolana. Desde abril no actualizan las cifras, aunque en el caso del PIB siguen anclados en el tercer trimestre 2018.

PAÍS social

Hambre: el consumo de alimentos en Venezuela sigue cayendo peligrosamente. Cada vez menos venezolanos pueden comer tres veces al día, mientras que la calidad de la ingesta sigue bajando. El daño que este problema está causando en la mayoría de la población, será muy difícil de revertir a corto y mediano plazo.

Educación: comienza un nuevo año escolar y el sistema educativo vive una profunda crisis. De nada sirven los anuncios oficiales en los cuales garantizan la entrega de útiles. La mayoría de las familias no cuentan con los recursos para comprar uniformes, libros y cuadernos. Se espera que el aumento del hambre incremente la deserción escolar.

Darwin Chávez|@VerdadesRumores

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