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RAQUEL MEDINA ¡El Zulia no se deja!

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Hace 20 años, llegué a Maracaibo con la intención de iniciar mis estudios de Comunicación Social.

1999: Chávez impulsó una nueva constitución, ya los primeros años se empezaba a notar y a sentir en toda Venezuela ese rojo en todas las vallas, el comienzo del deterioro de las ciudades, pero en Maracaibo nunca sentimos esa omnipresencia Chavista de manera tan notoria.

Expropiaciones iban y venían, recuerdo al dueño y héroe de una finca “El Peonío” a quien tuvieron que enviar todo un contingente militar, para hacerse de sus tierras y marcar así el destino de lo que sería el estilo de la lucha del estado occidental, por no sucumbir ante las pretensiones destructivas de un sistema que nada tenía que ver con el modo de vivir de la grey Zuliana.

Simplemente no pudieron expropiar esa finca y nunca pudieron ganar elecciones en este estado.

Comenzaron los castigos, pero ante cada atropello, los marabinos siempre se la han ingeniado para salir adelante.

En época de escasez de comida, como sea llega la comida del vecino país; a falta de agua, vecinos hacían pozos de agua y con sendas bombas hidráulicas obtenían el vital líquido. Ahora el problema fue la falta de efectivo y la solución fue expresa, el cono monetario se convirtió en el dólar americano, y si no tienes efectivo té aceptan transferencia, porque también los puntos de venta empezaron a fallar.

Llegó la quinta plaga, el robo de cables telefónicos y el difícil acceso al internet, pues aquí se ofrecieron servicios de internet satelital.

En Maracaibo para todos los problemas siempre han conseguido una solución, lo que si no es una solución para la dignidad marabina es que le regalen una caja Clap, aquí la mayoría no cree en migajas, aquí la gente cree en trabajo y por eso cuando nos cayó la última plaga, la falta de electricidad, sin mucho problema MARACAIBO se convirtió en la ciudad de las plantas, pero no sin antes dejar un mensaje claro: no importa cuántas horas de largas filas para poner combustible tengamos que hacer, el Zulia sigue y seguirá en pie de lucha, trabajando y produciendo como nunca, a pesar de todos los atropellos y abusos, porque el Zulia no se deja!

 

Raquel Medina|@raquelamandam|Periodista|CNP 17.683

 

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