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DOUGLAS ZABALA|La blindada Constitución

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Cuando Hugo Chávez consideró pertinente proponerle al país una Asamblea Nacional Constituyente, casi todos los venezolanos comenzaron a discutir la pertinencia de aquella propuesta, que hacía quien, desde los días de su cautiverio en Yare, pregonaba el agotamiento del modelo de democracia representativa y la necesidad de forjar las bases de una nueva República. Con las banderas de la participación ciudadana y el protagonismo del pueblo fuimos cautivados por su iniciativa, mas, sin embargo, impulsó la consulta previa fundamentada en expresa sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, preguntándoles a los ciudadanos, si estábamos de acuerdo o no en darnos una nueva Constitución Nacional.

Fue el propio Chávez quien se esforzó para que, en la nueva Constitución, se dejara plasmado el concepto de la Democracia Protagónica y Participativa; de allí que estableció como punto de honor redactar de forma expresa en su Artículo 5° que la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la Ley, e indirectamente, mediante el sufragio. Y por no dejar, batalló duro para que en el Artículo 6° se estableciera: “El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y de las entidades políticas que componen es y será siempre democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables”.

En haber propuesto una nueva Constitución para una nueva República, el desaparecido comandante fue asertivo, pero donde se equivocó de forma firme, plena, como la luna llena, irrevocable, absoluta y total, fue en sugerir, casi como mandato obligado, el tener que votar por un presidente que ha devenido en el peor inepto para desempeñar semejante responsabilidad política. En un tránsfuga que en estos últimos años se ha empecinado en apuñalear al Parlamento Nacional, arruinar al país y en asesinar lo más preciado de nuestro futuro, como son los jóvenes, que llenos de coraje y valentía lo repudian.

No en vano la Fiscal Luisa Ortega Diaz, ha señalado: “Esta Constitución es inmejorable. Esta es la Constitución de Chávez”.  Así mismo los exministros Mari Pili Hernández, Ana Elisa Osorio, Felipe Pérez Martí, Héctor Navarro, la ex Defensora del Pueblo Gabriela Ramírez y el resto del chavismo disidente, se han convertido en los primeros escuderos defensores de la bicha del 99.  De tal forma que estos intentos de aniquilar la Constitución, por parte de estos mequetrefes oficialistas, hoy no sólo han tenido que enfrentar la férrea defensa del mundo opositor, sino también la mayoría del pueblo chavista, que siguen viendo que nuestra carta magna, es el legado más importante dejado por su líder fundamental.

El désposta de Miraflores amenaza con imponernos a trocha y mocha su delincuente constituyente. El pueblo en la calle lo espera y le recuerda que la “Disposición Final Única” de nuestra Constitución establece que la misma entrará en vigencia el mismo día de su publicación en la Gaceta Oficial de la República de Venezuela, después de su aprobación por el pueblo mediante referendo. Además, su padre putativo, taxativamente señaló: “Nuestra Constitución, una de las mejores del mundo, está blindada de cualquier capricho personal o de un grupo político. Hoy en Venezuela para cambiarle una coma, un punto, o una letra a nuestra Constitución nadie puede hacerlo, sino el pueblo venezolano a través de un referendo nacional”.

 

@DouglaZabala

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