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Durante  los últimos días he estado reflexionando sobre la situación país y aunque he tratado de ser optimista en mis escritos hoy considero que vamos de mal en peor, las posibilidades de llegar a una reconciliación nacional, cada día lo veo más distante y pareciera que el plan de guerra desigual entre bombas molotov, perdigones, piedras y heces fecales será la agenda a seguir para los próximos meses, seguirán cayendo jóvenes inocentes luchando por una mejor Venezuela, pero a la vez llenos de ingenuidad al pretender enfrentarse con batallones militares, en una lucha totalmente desigual.

Las posiciones antagónicas entre quienes desgobiernan el país y la clase política que aspira gobernar ha llegado a unos niveles de confrontación que no se ventila ninguna posibilidad de tregua que permita alcanzar un diálogo sincero que conlleve a un Acuerdo Nacional, en donde inicialmente se desista de las intenciones del gobierno de convocar una Asamblea Nacional Constituyente, violando el principio constitucional establecido en el articulo 71 sobre la convocatoria a un Referendo Consultivo, sobre los asuntos de trascendencia nacional, en donde todos los venezolanos deberíamos manifestarnos democráticamente a través de  votaciones libres, universales, directas y secretas tal como lo establece el artículo 63 de la Constitución, si queremos Constituyente o no, ya que pretender  transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución, obviamente es un asunto de gran trascendencia para el país, pensar lo contrario es considerar al pueblo ignorante.

Seguramente, en los próximos días se le solicitará a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia su interpretación sobre los artículos de la Constitución y la vía para aclarar quien puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente, a pesar que el artículo 347 de la Carta Magna precisa que “El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario”, asunto que queda muy claro, sin embargo desde mi criterio como esto no es un asunto jurídico, sino político, seguramente y quisiera equivocarme los Magistrados rarificarán el criterio del Presidente de la República sobre su pretensión de activar la iniciativa de convocatoria y crear las bases comiciales, tal como se ha anunciado.

En tal sentido, el Gobierno embiste tercamente en su deseo de cambiar las reglas del juego del país, que ellos mismo impulsaron con la Constituyente de 1999, pero como hoy no se ajusta la Constitución Nacional a los intereses del grupito que maneja la nación, la mejor estrategia es romper con lo que no les funciona y la intención es transformar la esencia constitucional de pasar de un Estado democrático y social de derecho y de justicia, federal y descentralizado, tal como lo establecen los artículos N° 2 y 4 de la Constitución, a ser un “Estado Comunal”, mediado por la constitución de comunas socialistas como espacios de autogobierno de lo que ellos llaman pueblo organizado “las nuevas formas de la democracia participativa y protagónica, los nuevos sujetos del Poder Popular, tales como las Comunas y Consejos Comunales, Consejos de Trabajadores y Trabajadoras, entre otras formas de organización de base territorial y social de la población”, bien como reza en el ordinal N° 5 del Decreto de la Asamblea Nacional Constituyente, publicado en Gaceta Oficial N° 6295.

Por lo tanto, no queda duda que a través del proceso de elección de los constituyentitas ante una mayoría que favorezca al Gobierno, se extingue inicialmente la división política del país, transformando el poder público nacional, las autonomías de los estados, los municipios y los logros alcanzados con la descentralización, por ende quedaría extinta la Asamblea Nacional, los Consejos Legislativos, los Concejos Municipales, la figura de Gobernadores y Alcaldes, quedando bajo la subordinación de la naciente Asamblea Nacional Constituyente, tal como lo estable el articulo N°349 de la vigente Constitución: “El Presidente o Presidenta de la República no podrá objetar la nueva Constitución: “Los poderes constituidos no podrán en forma alguna impedir las decisiones de la Asamblea Constituyente”. Propiciando las bases para el cambio radical de estructuras políticas, económicas, sociales, simbólicas y de poder que le darían un giro de 180 grados a nuestra historia republicana, hacia el nacimiento de la “Revolución Comunal”.

 

@AlfonsoZulia|Politólogo|[email protected]

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