Verdades y Rumores| Diario Digital de Interpretación y Opinion

DE INTERÉS

ADOLFO HERNÁNDEZ ¿Cuál bloqueo?

VERDADES Y RUMORES ¿Se desploma el interinato de Juan Guaidó?

ANTONIO DE LA CRUZ|Lecturas del triunfo de Arce en Bolivia

SAINETE EN CÁPSULAS|En la búsqueda de un pueblo para la libertad

¡CRISIS! La trampa constituyente de Maduro ¿O la trampa es para él?

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on email
Email
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram

Quizás por primera vez en mucho tiempo el Presidente cumplió con aquello de los anuncios históricos para el país. También cumplió cuando prometió que diseñaba un nuevo esquema para el país.

Lo negativo es que lo anunciado es una nueva trampa: la Asamblea Nacional Constituyente.

Esa convocatoria generó muchas críticas, porque es claro que las intenciones del régimen son posponer las elecciones, incluyendo las de 2018, pero además terminar de diseñar una Carta Magna a su medida tomando en cuenta a todas las sentencias que ha tomado la Sala Constitucional.

En Área Privada de Verdades y Rumores analizamos las intenciones que se esconden detrás de esa Constituyente.

El camino lógico

En el marco del deterioro del país y del fracaso del modelo chavista se discutía, por parte de algunos especialistas, la necesidad de llamar a una Asamblea Nacional Constituyente una vez se lograra el cambio que la mayoría de los venezolanos desean.

Sería algo así como la refundación del país luego del terremoto rojo que arrasó con instituciones, quebró la economía y deja los llamados “enclaves autoritarios del poder” instalados en la sociedad. Se necesitaría de un marco constitucional nuevo y creíble para la mayoría.

En este caso no es así. Maduro no busca refundar a Venezuela. Busca oxigenar al Chavismo a través del diseño de una nueva Constitución hecha a la medida de quienes quieren sostenerse en el poder, pero sin el obligatorio y democrático paso de medirse en elecciones.

Ahí estaría lo ilógico de la convocatoria constituyente del oficialismo, porque obviarían la elección mediante el voto popular de los constituyentistas, como si lo hizo Chávez en 1999.

¿Por qué huyen de la elección popular de los miembros de la ANC?

Porque por esa vía no tendrían la mayoría y el control de la Constituyente y quedarían a merced de quienes los adversan. Ellos no quieren más democracia, sino mayor control de la nación y consolidar su hegemonía sin elecciones, porque está claro que el voto castigo los arrasaría.

Constituyente “comunal”

Tal como advirtió desde hace varios días el presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, el Gobierno analizaba la posibilidad de llamar a una Constituyente “comunal” con el fin de llenar los espacios con el poder popular que ellos controlan para ejecutar la voluntad revolucionaria y borrar del mapa a la disidencia.

Desafortunadamente los artículos 347 y 348 de la Constitución Nacional establecen la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente, pero no delimitan el o los mecanismos de elección de los integrantes de esa instancia del Poder Constituyente o sea que de ahí se tomará el Gobierno.

Y no tenemos ninguna duda que la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia no sólo avalará a la Constituyente “comunal”, sino que facultará al Gobierno para elegir a sus integrantes. De esa forma pretenden obtener la mayoría que les permita moldear la nueva institucionalidad, excluyendo absolutamente al país que piensa distinto a ellos.

De esa forma el régimen escogería a su imagen y conveniencia a los constituyentistas que van a construir el nuevo marco normativo que garantice que la revolución será eterna y a lo mejor sin la necesidad de acudir a las urnas. Sería la institucionalización de la dictadura.

Aunque el Presidente en su alocución del lunes en la noche fue algo confuso en sus explicaciones porque habló de candidatos, campaña y partidos; lo que pudiera incluir el voto directo, universal y secreto. En ese sentido habrá que esperar las bases electorales que propondrá al CNE, para determinar cuál es la idea del régimen.

Las elecciones

El otro objetivo claro, por ahora, es que el Gobierno al llamar a un proceso constituyente que puede durar todo lo que ellos consideren necesario para barrer a la disidencia y consolidar su hegemonía, acabaría no sólo con las elecciones regionales y municipales.

También podría afectar la elección presidencial de 2018, la cual podría ser pospuesta en el marco del proceso constituyente o que en una de las disposiciones transitorias de la nueva Constitución se establezca que el período presidencial de Nicolás Maduro, o del rojo que esté ocupando el cargo, comienza a partir de la aprobación de la nueva Carta Magna.

Esta carta se la juega el régimen ante la imposibilidad de retrasar aún más los llamamientos a elecciones y la cuesta arriba tarea de ganar cualquier proceso electoral ante el deterioro de la situación nacional. Si no pueden ganar elecciones, pues no las hacen y tratan de sortear las reacciones que eso pudiera traer con mayor represión.

¿El nuevo detonante?

Así como las sentencias 155 y 156 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia actuaron como el detonante de la actual crisis que agobia al país, esta Constituyente “comunal” podría actuar como la nueva motivación para aumentar el impulso de la agenda de calle de la disidencia.

Incluso la gente podría ver este movimiento oficialista como la jugada para acabar con la disidencia y garantizar la permanencia eterna en el poder del Chavismo, lo que podría incrementar la tesis del “todo o nada” que impulsan los más radicales de la oposición.

Seguramente la Constituyente “comunal” será el nuevo detonante para profundizar el conflicto entre el régimen que no quiere soltar el poder y la disidencia que los quiere desalojar del Gobierno.

Ojalá nos estemos equivocando, pero esto toma un rumbo muy difícil de manejar.

Las cosas se ponen bastante feas.

Señales y error “inducido”

De la alocución de Maduro se deben resaltar algunos detalles. El Presidente se mostró nervioso, sudaba de forma copiosa y sus gestos eran de enorme preocupación. Su discurso no fue del todo claro, sobre todo cuando intentó explicar el método de selección de los 500 integrantes de la ANC.

Pero no sólo Maduro se delataba con su lenguaje corporal. La mayor parte de los presentes tenían rasgos muy duros. Incluso Jorge Rodríguez no exhibía su sonrisa cínica de costumbre. Diosdado estaba muy mal encarado.

Y lo peor es que Elías Jaua no supo articular un discurso coherente. Fue ambiguo y demasiado improvisado. Parecía sorprendido y por eso no sabía qué decir y cómo decirlo. No había ambiente de celebración.

Hay que esperar los detalles pequeños de la convocatoria, porque el Gobierno está corriendo un riesgo enorme con la elección de los constituyentistas sin importar que sea una elección de segundo grado.

Por eso ante este anuncio cobra vigencia la tesis de los errores “inducidos” que buscan dañar la imagen presidencial.

¿Será este otro error “inducido”?

¿Es probable que la trampa constituyente en el fondo sea para Maduro?

¿Será el fin?

Esperemos y evaluemos los acontecimientos.

 

Darwin Chávez|@VerdadesRumores

 

ACEPTAR TODAS LAS COOKIES    Más información
Privacidad