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ÁNGEL ESPINA|La salida

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El impacto político y social que tuvo en nuestro país la llamada “Salida” de Leopoldo López y María Corina Machado en el año 2014, dejó una huella tan contundente en el Gobierno Bolivariano que 3 años después, no pueden evitar que el llamado a la calle los saqué de su zona de confort y los llevé a un callejón sin salida.

Desde aquel mes de febrero de 2014 que cobró la vida de 41 personas y más de 1800 detenidos, el gobierno revolucionario ha buscado cientos de maneras de sembrar miedo en quienes deseen expresar en las calles su posición política, no en vano Leopoldo López fue condena a casi 14 de años de cárcel por llamar a la gente a expresar su descontento contra un gobierno incapaz de dirigir el destino de nuestro país.

Lo cierto es que, a partir de esos emblemáticos sucesos de oposición a Nicolás Maduro, se ha buscado la forma de criminalizar las protestas, contempladas en el artículo 68 de la constitución de la república, donde se establece que “Los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a manifestar, pacíficamente y sin armas, sin otros requisitos que los que establezca la ley”.

A mediados de noviembre del año 2016, el Tribunal Supremo de Justicia emitió en su sentencia 944 restricciones a las manifestaciones de calle (contempladas en el artículo 68 de nuestra carta magna) alegando que se buscaba evitar alteración del orden público; previo a esa sentencia también el máximo poder judicial del país había prohibido la realización de marchas ciudadanas en los alrededores de las distintas sedes del Consejo Nacional Electoral de todo el país.

Evidentemente, la intención del presidente Maduro, luego de la “Salida” fue crear la matriz colectiva de que protestar era un delito y que las autoridades actuarían contra quienes manifestaran su descontento con la revolución bolivariana iniciada por el finado.

Sin embargo, la grave crisis política, económica, social, de salud, es decir, multifactorial que hoy vive Venezuela, provocó que esa criminalización inducida de protestar que por 3 años llenó de miedo a los ciudadanos, haya sido superada.

Y por eso que hoy más que nunca, y cada vez con mayor fuerza, vemos que las personas salen de manera masiva y sin temor alguno a expresar su descontento contra un sistema fracasado y un gobierno indolente que ha sumido en una de las etapas más oscuras a nuestra nación.

Lamentablemente, esto ha traído como consecuencia que hasta el 26 de abril se hayan registrados 29 muertes violentas y la mayoría por la acción represora de los cuerpos policiales del estado, a los que hoy no podemos llamar “cuerpos de seguridad” porque son ellos precisamente los que propician la inseguridad y la muerte en sus manos represoras y violadoras de derechos humanos.

Los jóvenes marchan sin temor, los profesionales marchan sin temor, los artistas marchan sin temor, los religiosos marchan sin temor, las madres, los padres, hermanos, hijos, y esto me lleva a preguntarme ¿Cuál es la salida a esta situación y a esta locura desatada por la ambición de poder de un grupo de apátridas e irresponsables? Porque quienes hoy ostentan el poder sí son apátridas, no les importa el sufrimiento de las madres que pierden a sus hijos luchando por una mejor Venezuela.

Ellos sí son apátridas, despilfarrando nuestros recursos y nuestras riquezas para complacer sus caprichos y los de su entorno familiar; ellos sí apátridas, porque les importa un bledo el ecocidio que se está cometiendo en el Arco Minero a cambio de seguir llenándose los bolsillos de dólares sin importar el daño permanente a las nuevas generaciones. Entonces pregunto: ¿Quiénes son los apátridas?

No obstante todas las atrocidades cometidas durante los 18 años de revolución bolivariana, ahora pretenden esconder los crímenes de lesa humanidad que  se han cometido, sacando a nuestro país de la Organización de Estados Americanos, ¿Ellos creen que de esa manera no serán castigados por la justicia internacional por los delitos que han cometido?

Afortunadamente, el proceso para que Venezuela deje de ser miembro de la OEA dura 2 años, o 24 meses como dijo la canciller, tiempo suficiente para que en nuestra Venezuela soplen vientos de cambio y haya un nuevo resurgir de la patria grande de Urdaneta y de Bolívar.

Aunque mientras ese cambio llega, seguimos caminando por la senda oscura de esta novela que aún no tiene escrito su final y en la que muchos nos preguntamos ¿Cuál será LA SALIDA?

 

@AngelEspinaTV|Periodista|CNP: 18.875|Locutor 49.267

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