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¡CRISIS! ¿Cuán débil o sólido es el Gobierno de Maduro?

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Esta pregunta ha venido apareciendo en varios episodios difíciles que le ha tocado enfrentar al presidente Nicolás Maduro durante su gestión. Pero hoy más que nunca cobra vigencia, porque pareciera que su gobierno es débil en la medida que hay factores internos y externos que atentan contra su estabilidad.

Fíjese amigo lector que estamos hablando del Gobierno de Maduro y no de la revolución bolivariana, porque es importante tomar en cuenta que hay mucho movimiento interno que podría conducir a la sucesión en el poder de la cual hemos hablado en varias ocasiones.

¿Es débil la gestión de Maduro?

¿Es sólida su presencia en el poder?

¿Le conviene al Chavismo que Maduro siga en la Presidencia?

Este delicado y próximo tema lo analizamos en Área Privada de Verdades y Rumores

Protestas y derechos humanos

Producto de los errores ¿inducidos? del propio Gobierno las calles de las principales ciudades del país, pero sobre todo de Caracas, están en plena ebullición con una disidencia ciudadana que se conectó de nuevo con la oposición partidista para exigir respeto de la Constitución Nacional, el cronograma de las elecciones y por supuesto el cambio que viene sonando como aspiración colectiva desde 2014.

El régimen ha reaccionado ante las protestas populares con mucha fuerza. Lo que comenzó con manifestaciones cívicas se han convertido en verdaderas batallas campales entre el pueblo y los cuerpos de seguridad. Ya ni siquiera desean que las concentraciones se produzcan y tratan de disolverlas de inmediato.

La brutal represión ha llegado al colmo del uso de armas de fuego por los colectivos armados y hasta el ilegal lanzamiento de bombas lacrimógenas desde helicópteros. Además la mayor parte de las bombas usadas están vencidas, lo que multiplicaría los daños que las mismas causan a la salud.

La ferocidad con la cual han atacado a la disidencia busca generar miedo, pero curiosamente ha causado el efecto contrario y la gente, de todas las edades, resiste los ataques de policías, militares y civiles armados. Las violaciones a los derechos humanos se han multiplicado.

Es tal la presión interna a través de las protestas que el propio Presidente hizo un llamamiento a convocar las elecciones regionales, con el claro propósito de calmar la tensión en las calles. Están buscando mecanismos para engañar a quienes protestan.

Ante lo que ocurre en las calles, la presión internacional se ha intensificado porque se acusa al régimen venezolano de estar violando los derechos humanos. Hay preocupación en varios países ante la sistemática violación de la Constitución Nacional, primero con el autogolpe y luego con la represión contra el pueblo.

Sucesión vs. transición

El creciente descontento contra la gestión de Maduro reavivó el debate interno sobre la conveniencia que tiene para el chavismo la permanencia en el poder de Nicolás Maduro. Se conversa sobre la probabilidad de cambiar de Presidente para calmar un poco la tensión nacional e internacional.

Estas discusiones van en dos sentidos. Algunos creen que la sucesión es el mecanismo adecuado a través de la aplicación de lo establecido en el artículo 233 de la Constitución Nacional que habla de las faltas absolutas. Si se ciñen por completo a lo que establece la Carta Magna, el sustituto debería ser quien ocupe la Vicepresidencia de la República.

Y si nos atenemos a la situación actual el sustituto debería ser Tareck El Aissami, aunque este se encuentre parcialmente inhabilitado para asumir la Presidencia a raíz de las sanciones que Estados Unidos le impuso por sus supuestos nexos con el narcotráfico internacional.

El otro que pudiera estar aspirando a conducir la sucesión es Diosdado Cabello. Sin embargo, él tiene dos obstáculos para llegar a la Presidencia de la República. El primero tiene que ver que no está ocupando la Vicepresidencia, lo que ameritaría que asuma ese cargo o que se altere lo establecido en el artículo 233 de la CRBV. Pero el otro obstáculo es de mayor peso y es que él también está parcialmente inhabilitado por las acusaciones internacionales en su contra.

Pero no todos en el Chavismo piensan en la sucesión, porque hay grupos disidentes que están pensando y trabajando en la transición. Hay fuertes movimientos en ese sentido. Hay conversaciones nacionales e internacionales. Se están tejiendo alianzas.

Incluso quienes están en esta tesis entre los argumentos que usan está que una transición facilitaría la resolución de la crisis y sería una alternativa viable ante la sucesión, que para ellos avivaría el conflicto porque sencillamente sólo sería un cambio nominal.

Errores ¿inducidos?

Sigue llamando la atención la enorme cantidad de errores que comete el Gobierno, lo que alimenta la tesis de la existencia de un “Deep State” tropicalizado que induce a que se cometan equivocaciones y de esa forma seguir erosionando la confianza del pueblo en Maduro.

¿Cuáles errores?

Las sentencias 155 y 156 de la Sala Constitucional del TSJ en momentos que se debatía la crisis de la democracia venezolana en la OEA.

La inhabilitación de Henrique Capriles por 15 años en momentos de gran convulsión social y política.

La brutal represión contra quienes han salido a las calles a exigir la restitución del orden constitucional.

Pareciera que ese “Estado profundo” está llevando a Nicolás Maduro hacia una situación tan comprometida, que de esa forma se facilite la sucesión o la transición.

 

Darwin Chávez|@VerdadesRumores

 

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