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ANÁLISIS PAÍS|El autogolpe: un costoso error del Gobierno

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A pesar de toda la tramoya que montó el Gobierno con el fin de zafarse de las secuelas del autogolpe, aún sigue muy vigente la crisis generada por las sentencias del TSJ. La corrección de las decisiones a instancia del Consejo de Defensa de la Nación no será suficiente.

La realidad indica que el autogolpe no ha sido corregido de un todo. Pero incluso si las sentencias son modificadas por completo, el hecho de haber atentado contra la Constitución es una acción grave emprendida por los magistrados de la Sala Constitucional. Esto complicó la ya difícil situación interna y externa. Este episodio de la crisis política apenas comienza. Ya el Mercosur aplico la cláusula democrática y la OEA debatirá el tema este lunes.

En el País Económico, la única novedad es la supuesta modificación del sistema Dicom. No hay correcciones de fondo y más bien el Gobierno sigue creyendo que con los dólares de los privados podrá poner a funcionar el maquillado modelo cambiario.

En el País Social, la escasez de medicamentos a precios razonables y los altos precios de los que se consiguen están afectando la salud de los venezolanos. El mismo problema ocurre en relación con los alimentos. Cada día hay menos que comprar en los comercios formales.

PAÍS político

Autogolpe: el Gobierno puso la torta completa con las sentencias 155 y 156 que emitió la Sala Constitucional. Pocos se creen el cuento que el presidente Nicolás Maduro desconocía el contenido de ambas decisiones, porque ellos tienen completamente secuestrado al Poder Judicial. Ante las reacciones nacionales e internacionales que calificaban el hecho como un autogolpe, planificaron un show para intentar salirse del problema. Por eso la Fiscal General de la República alertó sobre la ruptura del orden constitucional y posteriormente el primer mandatario habló de una controversia normal entre las instituciones del Estado. Luego ocurrió lo ya conocido de la exhortación del Consejo de Defensa de la Nación y el rápido cambio nocturno que aplicó el TSJ a las decisiones. Pero además se debe tomar en cuenta que el Consejo de Defensa de la Nación no tiene competencias en la materia y la Sala Constitucional actuó con demasiada rapidez para modificar lo que había decidido. Este episodio de la grave crisis política en Venezuela apenas comienza, porque si la Fiscal actuó con verdadera independencia cuando habló del autogolpe, debe accionar penalmente contra los magistrados que atentaron contra la Constitución Nacional. Si guarda silencio se confirmaría la tesis del “falso positivo” del cual ella formó parte. La Asamblea Nacional hará su parte y buscará la destitución de los involucrados en esta peligrosa acción contra la Carta Magna. Pero al mismo tiempo la oposición tratará de calentar las calles y llevar a otro nivel este episodio de la crisis. A nivel internacional la visión que se tiene del Gobierno ya es de una dictadura y por eso se dispararon todas las alarmas por el peligro que sobre la democracia venezolana existe. En relación con este impasse, el Mercosur aplicó la cláusula democrática y la OEA analizará el tema este lunes. El Gobierno trata de dar por superado el problema, porque las consecuencias son muy graves para su estabilidad e imagen. Y por otro lado, trata de desacreditar a la oposición insistiendo en un supuesto diálogo privado y hasta amenaza con dar a conocer pruebas de esas conversaciones. No le será nada fácil al régimen desligarse de este error que puede marcar un antes y un después en la crisis venezolana.

OEA: el Gobierno no aprende o comete muchos errores “inducidos”. En vez de actuar para salir ileso de todo el rollo internacional que se armó con sus conductas autoritarias, más bien le echa gasolina al fuego y ejecuta ese autogolpe que empeora su situación internacional. Ante los hechos ocurridos en los últimos días, este lunes el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos sesionará de urgencia y es muy problema que se active la Carta Democrática con base en el artículo 20 de ese documento. Pareciera que en la OEA ahora más países se sumarían a la solicitud de actuar en la crisis venezolana y promover salidas efectivas al conflicto. Sin embargo, hay algo que puede favorecer los intereses del Gobierno venezolano y es que a partir de ahora la presidencia del Consejo Permanente la tiene Bolivia que es uno de sus pocos aliados incondicionales y eso puede ayudarlos a retrasar el proceso.

MUD: la coalición opositora debería terminar de aprovechar el envión que el propio Gobierno les ha dado. Primero los ayudó con la validación de los partidos lo que elevó la emoción de los ciudadanos que han participado masiva y espontáneamente apoyando a las organizaciones políticas. Y ahora el costoso error del autogolpe permite tener más argumentos para buscar calentar las calles y aumentar la presión contra el Gobierno. La MUD se juega mucho en estos momentos porque parece la coyuntura adecuada para insistir en el cronograma electoral y acelerar salidas a la crisis.

PAÍS económico

Medidas: lo único nuevo en la materia es el supuestamente nuevo sistema Dicom, que comenzará a funcionar después de la Semana Santa. Los expertos consideran que no hay nada nuevo y más bien el ejecutivo sigue aferrado a la esperanza que los privados vendan sus dólares en ese sistema. Esa utopía debe durar poco, porque quien debe inyectar divisas al Dicom es el Gobierno con el fin de estabilizar la cotización y además devolver el dinamismo a la economía. El problema es que las cuentas oficiales no tiene el volumen de divisas que necesita la economía y el sector privado prefiere vender en el mercado negro a una cotización mucho más alta. Sobre el resto de los problemas de la economía no hay nada nuevo.

Reservas: vuelven a caer los ahorros del país en las cuentas del Banco Central de Venezuela al cerrar en $10.484 millones lo que implica una merma de $270 millones.

Petróleo: el precio promedio de la cesta petrolera venezolana tuvo una leve recuperación de $0,27 al cerrar en $41,46.

Dólar: el viejo sistema Dicom sigue en alza y al final de la semana pasada se ubicó en Bs. 709,74 por dólar con un crecimiento de Bs. 2,2.

Indicadores: continúa el silencio del Banco Central de Venezuela en relación con los indicadores de la economía, mientras se espera que esta semana la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional divulgue su cálculo del INPC.

PAÍS social

Medicinas: la escasez de medicamentos a precios razonables es preocupante, mientras que las pocas medicinas disponibles están a unos costos inalcanzables para el salario promedio de los venezolanos. Frente a esa situación el Gobierno sigue guardando silencio. La inflación a nivel de los medicamentos parece superar el aumento de los precios de los alimentos. Mientras tanto, hay pocas informaciones sobre la puesta en marcha de la ayuda humanitaria de la ONU en esta materia.

Alimentos: el desabastecimiento de alimentos sigue profundizándose, mientras los Clap siguen sin dar los resultados que el Gobierno realmente espera. Cada vez hay menos productos nacionales en el mercado y lo que se consigue ya tiene precios difíciles de cubrir por la mayoría de los venezolanos. Y eso sin mencionar los costos de los productos importados. A los precios actuales el vigente salario mínimo alcanza para dos paquetes de harina, dos kilos de arroz, dos kilos de pasta, unos vegetales y quizás un pollo y algo de carne.

 

Darwin Chávez|@VerdadesRumores

 

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