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El Diccionario de la Real Academia Española define el “despotismo” como una autoridad absoluta no limitada por las leyes. Abuso de superioridad, poder o fuerza en el trato con las demás personas.

En el mundo las más terribles desgracias de la humanidad se debieron siempre al despotismo, nuestros más crueles infortunios tuvieron también  el mismo origen. Es un modo de gobernar en el que el líder tiene el poder total, sin control. Joseph Stalin purgó la Unión Soviética de todos sus oponentes con el fin de gobernar el país a través del despotismo.

El despotismo no se identifica precisamente con la dictadura. Un gobierno despótico puede haber sido electo legal y democráticamente, pero en el ejercicio del poder el gobernante así electo puede asumir una actitud despótica, imponiendo de manera moralmente violenta sus pareceres como única manera de hacer las cosas, aunque la Constitución y las leyes se opongan a sus propósitos. Dentro de un régimen de esa naturaleza, los ministros y demás funcionarios son simples cumplidores de las órdenes del déspota, incapaces por miedo, de oponerse a tales órdenes, sin ni siquiera expresar sus desacuerdos.

El régimen actual  se ha vuelto cada vez más errático y despótico en su  lucha por la supervivencia política que, día a día, parece más crítica. Y como gobierno despótico,  cree que todo aquel que nos está de acuerdo con el es un traidor a la patria, incluyendo los antiguos  seguidores del chavismo. El pueblo  Venezolano jamás había visto ni vivido un gobierno más vejatorio  y arbitrario  que el actual.

Un gobierno que ejerce el poder  de  manera autocrática, sin sujeción a las leyes y procedimientos propios de uno que se ejercita democráticamente. Caracterizado por una violación de las leyes, tanto de forma disimulada y así como también con un  total descaro. Los presos políticos,  indudablemente, constituyen un signo innegable de su despotismo, al que no le alcanzan las conjeturas conspirativas para explicar la extensión de sus calamidades.

Lejos de asumir responsabilidad por la crisis, ha dicho que las carencias son culpa de la oposición a quien acusa de facilitar una conspiración mundial en su contra. Lo que representa un esfuerzo más para desviar la atención pública por la cada vez más decreciente  calidad de vida de los venezolanos.

Es  evidente que el gobierno para poder sobrevivir y mantenerse en el poder  seguirá ejerciendo en forma despótica el poder, con las oscuras y penosas consecuencias para el ya agraviado pueblo venezolano. Nos esperan días tristes y de sombras signados por el hambre, la miseria y el empobrecimiento generalizado,  bajo el yugo de un gobierno despótico  que perdido en la soledad de su enorme poder, hace rato comenzó a perder el rumbo.

Es necesario que  reaccionemos ante tan cruda realidad y exijamos a los partidos políticos de la oposición, lo cuales constituyen  la columna vertebral del sistema democrático, luchar en contra  de esta situación y a favor del retorno de una verdadera democracia que garantice los más elementales derechos establecidos en nuestra Carta Magna.

 

@OcandoM|Médico

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