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Toda campaña política requiere de un “Candidato”, el cual debe poseer cualidades de líder, tener carisma, empatía, carácter, credibilidad, dinamismo y generar confianza. Sin embargo, existen asesores y conocedores del tema que resaltan que un “Candidato” puede construirse. Si bien es cierto, ello puede fabricarse, también cabe resaltar que hace falta que el candidato posee los rasgos característicos antes descritos, o al menos tenga el histrionismo para “encantar” al electorado. Asimismo, el Candidato deberá tener un equipo de campaña que se pasee desde la investigación política, las estrategias, la  inteligencia política (para medir a los adversarios y posibles aliados), la construcción del discurso, el proselitismo político, la ingeniería electoral, la promoción política e incluso un cuarto de guerra que figure a lo externo sin estar a rodillas del Candidato ni del equipo de campaña, a fin de cumplir con su propósito crítico reflexivo.

En este contexto, es necesario destacar que la construcción de una campaña política debe cumplir con fases fundamentales, las cuales parten de la definición del territorio a conquistar, su gente, creencias, cultura, así como su comportamiento electoral, transitando por la construcción del discurso, hasta llegar al proceso de ingeniería electoral para alcanzar los votos que le permitirán llegar al poder. Pero, tristemente en el ejercicio de la política actual en Venezuela los actores saltan pasos, los cuales justifican en la dinámica diaria, sin medir el riesgo que esto hace a su campaña. Cuales mendigos trabajan en solitario, para cubrir sus necesidades más básicas, que en su caso se convierte en la personificación del “Yo” supremo y el Mesías de la política, perdiendo fuerzas y agonizando entre los espacios sombríos de edificios en ruinas.

Es tan necesario el establecimiento de cada fase de la campaña, e incluso su medición oportuna que ello lleva a la conexión con los electores para que ellos no solo entreguen su voto sino su respaldo sumando voluntades para hacer al candidato ganador. Un ejemplo evidente de ello, fue la campaña “Corazón de Mi Patria” lanzada en 2012 por el Presidente Chávez, en la que acertadamente se estableció con el ciudadano un compromiso “patriótico”, se expuso que es la defensa de Chávez y esto es sinónimo de “patria”, que sólo con él se logra avanzar; y al generar un sofisma que el ciudadano aceptó y compró, el paso estaba dado. Al medirse resultó que estaba en sintonía con el “pueblo”, recordando que antes era “corazón venezolano” el inicio de esta idea, que se impulsó en cada propaganda de gobierno a fin de generar recordación, pero que no había calado en el sentir del pueblo, por lo que cada paso de investigación política hasta la construcción del discurso, la imagen gráfica y el slogan, lo llevó a generar el nuevo lema (manteniendo la esencia de personalismo presidencial) el cual logró posicionarse, es decir, pasó a ocupar un espacio de preferencia en la mente del elector.

De allí entonces, se trabajó unificadamente en todas las regiones de Venezuela para apalancar Candidatos desde el concepto “corazón de mi patria”, que se traducía en el común como: el candidato de Chávez, el capaz de avanzar, sin ellos no se hará nada que pueda serle útil al pueblo. Tan orquestada fue la campaña, que el presidente Chávez se reposiciona (tras el repunte de inflación, fallas del sistema eléctrico, crisis política) y alcanza nuevamente el triunfo electoral con el 55,07% de los votos, resultando la primera opción en el distrito federal y en 21 de los 23 estados de Venezuela, perdiendo solamente en los estados Mérida y Táchira. Y en las elecciones de gobernadores, sus candidatos ganaron en 20 de las 23, perdiendo solo Amazonas, Miranda y Lara.

Una campaña requiere un equipo de trabajo que estudie el tablero político y el contexto social para afinar las estrategias que encaminarán el destino de un candidato, sin ello, es solo la campaña de un mendigo por tener el pan de hoy y mañana nuevamente hambre. Cuando se entienda que la campaña es permanente y se debe mantener el posicionamiento, se comprenderá que no basta con un spot o una propaganda, ni si siquiera ganar con una elección, sino que el objetivo debe ser alcanzar el poder y mantenerse.

 

@osorioanamaria|[email protected]|@marketingpolitico.amo

Periodista|Análisis del discurso|Marketing político|Locutora

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