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Cada día que transcurre en Venezuela nos acercamos más a la realidad que vive el pueblo de Zimbabue. En Zimbabue las políticas sociales, la regulación de los productos de primera necesidad y la crisis económica los llevó a ser el primer caso de hiperinflación en el siglo XXI, sin contar con la frecuente violación de Derechos Humanos y persecución política a todos aquellos que disienten de Robert Mugabe, dictador desde 1980.

En Venezuela al igual que en Zimbabue existen controles y barreras de todo tipo, el mejor ejemplo es el control de divisas, la regulación de precios en los productos de primera necesidad, los aumentos exagerados de sueldo, que generan más inflación, las expropiaciones de empresas, tierras  y comercios y  el desastre económico generado por el sistema que nos están llevando a una hiperinflación, que obliga al venezolano a decidir entre comprar comida o pagar los servicios.

En Zimbabue no existen cadenas de supermercados, los productos como leche, azúcar, café, arroz y muchos otros productos de primera necesidad son regulados y controlados por  Gobierno nacional quien también se reserva su distribución, cualquier parecido con nuestra realidad es pura coincidencia. Esta errónea política económica de controlar los precios destruyó a Zimbabue y está haciendo lo mismo con nuestra economía y con el bolsillo de la familia venezolana, la mejor prueba de esto, es que el 2016 lo cerramos con la inflación más alta del mundo y en 2017 las proyecciones indican que la inflación podría ser de 2000%.

Hoy  podemos asegurar con toda franqueza que Zimbabue y Venezuela son un espejo con diferencias solo de latitud. Robert Mugabe responsabiliza del problema de desabastecimiento a los especuladores y en Venezuela, Maduro culpa a los bachaqueros y a las diferentes “mafias especulativas”, coartada comunicacional que ambos utilizan para echarle la culpa a un enemigo que no existe, porque la realidad es que el verdadero culpable del hambre en ambas naciones son sus dictadores.

Las autoridades nacionales y regionales han implementado diferentes planes y medidas para frenar el contrabando de extracción, pero hasta ahora nada ha funcionado. El verdadero problema y la causa del desabastecimiento de alimentos al igual que en Zimbabue es la expropiación de tierras productivas, empresas y comercios, además de control de precios y regulaciones para importar y acceder a divisas.

En otro aspecto en el que nos parecemos a Zimbabue, es que durante años Mugabe ha utilizado a la guardia para perseguir la disidencia y en nuestro país, Maduro a través del recién creado Comando Antigolpe lo utiliza para encarcelar a la oposición, tal y como ocurrió con el diputado de la Asamblea Nacional, Gilber Caro, los concejales Jorge Luis González y Ronniel Farías, además de la detención de diferentes activistas de Voluntad Popular y la persecución en contra del también concejal Romer Rubio.

Durante años, los dirigentes de Voluntad Popular han sido perseguidos por este régimen por denunciar la corrupción de funcionarios de esta dictadura. Leopoldo López, Daniel Ceballos, el alcalde Delson Guárate, los jóvenes Alexander Tirado, Raúl Emilio Baduel, José Vicente García, Yon Goicoechea, entre otros, que están tras las rejas por defender los derechos de los venezolanos.

En Venezuela las cifras de persecución política ascienden a 275 dirigentes y activistas, 13 privados de libertad y tres de ellos condenados injustamente, 48 imputados con medidas cautelares, 28 detenidos arbitrariamente, 45 en libertad luego de un proceso penal, 35 amenazados por medios públicos, 88 amenazados por medios privados y 20 lesionados.

En Venezuela no podemos convertirnos en el Zimbabue de Latinoamérica. Hay que frenar a la dictadura, hay que colocarle una mano en el pecho a Maduro, hay que articular un movimiento de agitación popular que asuma la calle como terreno de lucha y genere el cambio en Venezuela por la vía electoral, aprovechemos el 23 de enero, fecha simbólica en la historia de nuestro país, para que arranque un movimiento que no cese hasta logra rescatar la libertad en Venezuela.

Sigamos avanzando con fuerza y determinación

¡Fuerza y Fe Venezuela!

 

@AngelMachado10|Concejal de Maracaibo

 

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