Ya en muchas ocasiones el presidente Nicolás Maduro ha venido hablando del sacudón económico, pero al final termina siendo más de lo mismo: controles y serias restricciones al acceso a las divisas. Ante las dimensiones de la crisis ahora apelan de nuevo al eufemismo de un “golpe de timón” para atacar la inflación y aplicar cambios a la política cambiaria.

Pero si además se toma en cuenta que los radicales tienen el control de la economía en este momento, el anuncio del Vicepresidente de la República, Tareck El Aissami, sobre las medidas que explicará al país el primer mandatario genera muy pocas expectativas sobre la posibilidad que de verdad haya un cambio.

En el País Político, el juego sigue trancado ante la imposibilidad de conseguir salidas al conflicto. El diálogo definitivamente murió. El Gobierno sigue usando al TSJ para cercenar las competencias al Parlamento y éste sigue tomando medidas contra la gestión de Maduro.

En el País Social, la calidad de vida de la mayoría de los venezolanos sigue deteriorándose. El día a día de cualquier ciudadano es agotador con todos los problemas que lo agobian. Lo peor es que la percepción negativa hacia una solución a la crisis se profundiza. Hay mucho pesimismo y pocas esperanzas.

PAÍS político

Conflicto: la lucha entre el Gobierno y la oposición sigue en pleno apogeo. Por un lado, el régimen usa su control del Tribunal Supremo de Justicia para seguir boicoteando a la Asamblea Nacional en sus competencias. Por el otro, la oposición sigue en su estrategia de mostrar el abandono del cargo por parte de Maduro. Pareciera que no hay, ni habrá, términos medios que permitan resolver la crisis. Y sigue latente la posibilidad que por la vía del TSJ, el Gobierno pretenda disolver a la Asamblea Nacional. En este caso sería difícil que convoque a unas nuevas elecciones parlamentarias, porque saben que las perderían. Ahí surgen dos opciones. La primera que gobiernen por decreto vía sentencia judicial. Y la segunda, es que decidan crear un Parlamento del Poder Popular y con eso tratar de ganar tiempo. La MUD mientras tanto está atrapada en sus dificultades internas, lo que les impide tener una estrategia mucho más clara. Aún el país está a la espera de la explicación sobre la nueva hoja de ruta que Chúo Torrealba anunció antes de concluir el 2016.

Represión: con el aumento del poder de los radicales en el Gobierno, se incrementó la represión ahora conducida por Tareck El Aissami como jefe del Comando Antigolpe. La cantidad de opositores que han sido detenidos en los últimos días ha sido importante, usando la misma acusación de siempre de conspiración, porte de armas y uso de explosivos. No hay argumentos nuevos. Es la misma receta de siempre. El Gobierno se hace la víctima, cuando realmente es el victimario. El gran problema es que la ola represiva amenaza con la detención de militares importantes como los generales Miguel Rodríguez Torres y Clíver Alcalá Cordones, lo que pudiera interpretarse como una provocación hacia la disidencia en las FAN.

Sucesión: el proceso de sustitución de Maduro en la Presidencia parece seguir adelante. Tal como habíamos informado en VyR, los radicales no querrían una sucesión rápida, sino progresiva en la medida que van tomando control total del Gobierno, la crisis se agrava y desplazan al Presidente ante la opinión pública. Muchos dudan sobre la posibilidad de una sucesión ante las demostraciones de apoyo de los radicales hacia Maduro, pero eso es lo lógico que deben hacer en estos momentos. Poco a poco aspiran a concretar sus aspiraciones.

MUD: la coalición opositora sigue atrapada en sus dificultades internas. Está claramente fracturada y pareciera que no hay avances significativos hacia la reconstrucción de la Unidad. Cada quien anda por su lado. No están acompañando al pueblo en sus problemas. El Gobierno hasta ahora logró lo que buscaba y que era dinamitar a la MUD.

Elecciones: mientras el Gobierno se organiza para enfrentar las posibles elecciones regionales y municipales de este año, la MUD sigue ahogada en sus dificultades internas. Se espera que el Consejo Nacional Electoral anuncie en los próximos días la convocatoria formal de ambos procesos comiciales.

PAÍS económico

Golpe de timón: el Vicepresidente de la República, Tareck El Aissami, anunció que el Presidente de la República estará presentando en los próximos días un conjunto de nuevas medidas económicas con el fin de abatir la inflación y modificar al parecer la política cambiaria. En cualquier situación normal eso podría generar expectativas favorables, pero como ha sido una práctica rutinaria oficial el anunciar cosas y que luego no se producen cambios adecuados y lógicos, no hay gran esperanza que haya de verdad un “golpe de timón”. Pero además si se toma en cuenta que los radicales ahora tienen la conducción de la economía, es muy poco probable que haya reales anuncios que permita creer que se atacará la crisis de la forma que los expertos han recomendado. Esperemos los anuncios de Maduro.

Reservas: los ahorros del país en las cuentas del Banco Central de Venezuela cerraron en $10.747 millones, lo que implica una caída de $151 millones.

Petróleo: el precio promedio de la cesta petrolera venezolana cayó en $0,84 al cerrar la semana en $44,82.

Dólar: la tasa Dicom retrocedió un bolívar al cerrar en Bs. 677,07.

Indicadores: continúa el silencio del Banco Central de Venezuela en relación con los indicadores que permiten medir el comportamiento de la economía.

Cono monetario: a partir de este lunes 16 de enero debería, según lo anunció el presidente Maduro, comenzar la circulación del nuevo cono monetario. Sin embargo, la nueva prórroga hasta el 20 de febrero de la vigencia de los billetes 100, hace inferir que no entrarán aún en uso los nuevos billetes.

PAÍS social

Día a día: la pérdida de la calidad de vida de la mayoría de los venezolanos se acelera con el paso de los días y con la incidencia de la variada cantidad de problemas que afectan al pueblo. De hecho, el día a día de los venezolanos es agotador producto de todos los obstáculos que debe sortear. La percepción negativa sobre el presente y la probabilidad de salidas a la crisis cada día se profundiza. No hay confianza en el presidente Maduro y en su gestión.

Inseguridad: los niveles de criminalidad van en aumento y el ciudadano no observa que el Gobierno aplica política adecuadas para controlar la inseguridad. En su presentación de la memoria y cuenta 2016 ante el TSJ, el primer mandatario refirió que las OLP estaban en revisión y serían reestructuradas.

 

Darwin Chávez|@VerdadesRumores