El manejo de la economía por parte del Gobierno carece de toda lógica. No tiene sentido ninguna de las medidas que están tomando. Siguen empeñados en apagar el fuego inflacionario con la gasolina de un nuevo ajuste del salario mínimo, que sólo traerá aumentos en los precios y reducción de personal en el sector privado.

Ante la acumulación de errores por parte del régimen muchos se preguntan si son la consecuencia de la improvisación o si son parte de un plan preconcebido. Esta última opción tiene dos visiones distintas. Lamentablemente quienes pagan las consecuencias de las equivocaciones son los venezolanos.

En el País Político, el conflicto sigue aumentando en intensidad. Este lunes la Asamblea Nacional debate sobre el abandono del cargo por parte del presidente Nicolás Maduro, pero además para el viernes 13 está prevista la segunda reunión plena del diálogo. La MUD ratificó que no asistirá, pero hay que esperar la conducta individual de algunos de sus partidos.

En el País Social, los CLAP comienzan a evidenciar su fracaso a pesar que el Gobierno asegure que han sido un éxito. En el caso del Zulia empieza a flexibilizarse la venta de productos con precios regulados a través de las cadenas de comercios establecidos, porque ya es evidente y preocupante la corrupción con el manejo de los Clap.

PAÍS político

Conflicto: no hay la más mínima intención de parte de los bandos en pugna por bajar el tono del conflicto político en el país. Eso a pesar que el Gobierno insiste en permanecer en la mesa de diálogo, lo que se contradice con sus acciones contra la disidencia en el país. Y el conflicto no aminora porque cada sector se atrincheró en sus objetivos. La oposición continúa con su plan de encontrar una salida constitucional a la crisis por lo que este lunes la Asamblea Nacional discutirá y seguramente aprobará el “abandono del cargo” por parte de Maduro, basados en la tesis cierta que carece de gobernabilidad sobre el país. Además la disidencia también insiste en la convocatoria de elecciones generales. El Gobierno por su parte sigue produciendo sentencias exprés a través del TSJ con el fin de boicotear la labor del Parlamento y sigue incumpliendo con los acuerdos alcanzados en la fracasada mesa de diálogo. Y la conducta oficial parece que no cambiará partiendo que los radicales ahora tienen mayor poder en su conducción y en la toma de decisiones. Incluso hay un supuesto interés oficialista en producir una decisión judicial que disuelva la Asamblea Nacional y se convoque a una nueva elección parlamentaria ¿No las perdería el régimen? Al parecer sí, pero pudieran estar contando con el desgaste en la conexión emocional de la MUD con los ciudadanos para evitar una derrota apabullante. Todos estos elementos hacen presagiar que la conflictividad política se intensificará, porque además hay que añadir que la crisis económica se profundizará y por tanto el descontento se elevará.

Diálogo: para este viernes 13 de enero está prevista la tercera reunión plenaria del diálogo entre el Gobierno y la oposición. El enviado del Vaticano, monseñor Claudio María Celli, ya está en Venezuela tratando de revivir un proceso de conversaciones y acuerdos que parece muerto. El ex jefe no del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, también arribará al país en cualquier momento. Será una semana intensa por parte de los facilitadores que trataran de influir para que oficialistas y disidentes se sienten de nuevo. Es muy poco probable que el diálogo sigue funcionando. Esperemos a ver qué ocurre, porque de pronto algunos partidos de la MUD asistan de forma particular.

Sucesión: la irrupción de los radicales en el Gobierno con la llegada de Tareck El Aissami como Vicepresidente de la República, permite inferir que la sucesión presidencial comenzó. Los “ultras” no sólo controlan la posibilidad de poner en marcha la sustitución de Maduro a través del artículo 233 de la Constitución Nacional, sino que ya ejercen el control en la economía y la industria petrolera a través de sus representantes Ramón Lobo y Nelson Martínez. Tal como hemos analizado en VyR, la mayoría considera que los radicales buscan perpetuarse en el poder sin importar el costo que eso le genere al país. Pero tampoco se puede descartar que ante el elevado “costo de salida” que ellos tienen, usen su poder actual como mecanismo de negociación con el fin de construir una cesión controlada del poder que les garantice inmunidad e impunidad. En esta compleja crisis venezolana nada se puede descartar.

MUD: la principal coalición opositora sigue dividida y al garete. Las críticas de su propio secretario ejecutivo, Chúo Torrealba, parecen las razones que justifican su salida. Se prometió desde hace varios días un importante anuncio con la hoja de ruta para el cambio constitucional y aún la MUD no informa nada. Este desorden interno y su desconexión emocional con las mayorías podrían ser usados por el Gobierno para convocar elecciones y tratar así de disminuir el impacto electoral de la crisis. La MUD debe reinventarse de forma urgente.

Elecciones: el Consejo Nacional Electoral sigue sin convocar oficialmente las elecciones regionales y municipales previstas para este año. La selección de los nuevos Gobernadores de estado es una necesidad urgente, porque los actuales mandatarios regionales tienen vencido su período. Contra estos comicios atenta que hay sectores en el Gran Polo Patriótico que consideran que las elecciones no son una prioridad. Pero la mayor amenaza proviene del poder que ahora tienen los radicales, quienes rechazan cualquier evento electoral.

PAÍS económico

Caos: tal como explicamos en la introducción de este análisis país, el caos económico causado por las improvisaciones y errores del Gobierno no tiene ninguna explicación lógica. Si no tuvo lógica la medida contra el billete de Bs. 100, mucho menos tiene una explicación racional el nuevo ajuste del salario mínimo con todo el impacto que eso tiene en los precios y su incidencia en la inflación. Siguen empeñados en apagar fuego con gasolina. No toman las medidas correctas, mientras la crisis económica se profundiza. Tratando de encontrar las razones para dicho caos, podemos inferir primero que la falta de pericia y además la camisa de fuerza que significa el Plan de la Patria, hacen que se incurran en esta clase de improvisaciones. La otra posible explicación es la existencia de un plan, pero esta posibilidad tiene dos lecturas. La primera que pretendan terminar de desmantelar al país para que la población sea cada vez más dependiente del Gobierno, a través de la aniquilación del sector privado de la economía. Y la lectura más arriesgada, que ya hemos expuesto en VyR,  es que hay un plan para terminar de debilitar a la frágil gestión de Nicolás Maduro con el fin de justificar su salida del poder. Aquí hay dos opciones. La primera que los radicales lo estén empujando al caos definitivo para sustentar la sucesión. La segunda, que los militares disidentes induzcan los errores como la justificación que valide una transición. Lo grave de todo esto es que las consecuencias del poco manejo racional de la economía la paga el pueblo que se ve sometido a los elevados precios, la pérdida de su capacidad de compra y su expulsión de la zona de confort ¿Cómo terminará esto? Por ahora sólo se ve una posibilidad: un caos mayor.

Reservas: los ahorros del país en las cuentas del Banco Central de Venezuela tuvieron un muy leve repunte de $76 millones al cerrar en $10.898 millones.

Petróleo: el precio promedio de la cesta petrolera venezolana cayó en $0,26 al cerrar en $45,66.

Dólar: la cotización de la tasa Dicom tuvo un alza de Bs. 3,68 al cerrar en Bs. 678,07.

Indicadores: sigue el silencio de Banco Central de Venezuela en relación con los datos sobre el comportamiento de la economía venezolana.

Cono monetario: la supuesta llegada de los nuevos billetes y monedas siguen siendo un anuncio, porque aún no han comenzado a circular. Nuestras fuentes en el BCV de Maracaibo nos indican que es falso que hayan llegado los billetes de mayor denominación.

PAÍS social

Alimentos: ante el fracaso de los Clap por diversas razones, pero principalmente por su escasa cobertura y la corrupción en el sistema, comienza el Gobierno a flexibilizar el manejo de productos regulados a través de los establecimientos comerciales tradicionales que si garantizan un mayor control y que además se beneficie a la mayoría de la población. Los Clap estaban y siguen condenados al fracaso, porque es imposible que a través de este sistema, si es que se puede llamar así, se atiendan las necesidades de alimentos de la mayoría de la población. Pero además como consecuencia del deterioro moral en la sociedad venezolana, también era imposible que la corrupción no se convirtiera en un problema para su operatividad. Ya en el Zulia comenzó el cambio y en comercios establecidos de Maracaibo han reaparecido los productos regulados.

Inflación: la escalada de los precios que se evidenció desde las primeras horas de 2017 ahora se acelerará con el nuevo aumento del salario mínimo. Tal como hemos explicado, es inconcebible que el Gobierno pretenda seguir combatiendo la inflación con medidas que inciden el incremento de los precios.

Presente y futuro: hay una clara percepción pesimista sobre el presente y el futuro del país. La gente siente que está desprotegida y que el Gobierno no hace mucho por solucionar los problemas. Todas las encuestas muestran una opinión negativa de los encuestados cuando les consultan sobre su visión del desenlace de la crisis.

 

Darwin Chávez|@VerdadesRumores